La Comisión aplaza hasta después de elecciones una posible multa por el exceso de déficit
La Comisión Europea (CE) pide a España un esfuerzo de ajustes de entre 7.500 y 8.100 millones de euros, al exigirle una mejora en el balance estructural del 0,25% del PIB en 2016 y del 0,5% en 2017 para situar el déficit en el 2,5% del PIB el año próximo, según su recomendación remitida hoy al Consejo de la UE.
La CE recomienda que España tome medidas en 2016 y 2017 para asegurar una corrección duradera del déficit excesivo en 2017, reduciendo el déficit general al 3,7% del PIB en 2016 y al 2,5% en 2017, con lo que endurece los objetivos que debe cumplir España frente al 3,6% y al 2,9% del PIB propuesto por el Gobierno.
De esta forma, la Comisión Europea (CE) propone hoy dar un año de margen a España para que sitúe por debajo del 3% del PIB el déficit público, al mismo tiempo que decidió aplazar la decisión sobre una eventual sanción por el incumplimiento a principios de julio.
"En cuanto a Portugal y España, la CE recomienda al Consejo una corrección duradera del déficit excesivo en 2016 y 2017 respectivamente, al tomar las medidas estructurales necesarias y al utilizar todos los vientos a favor para la reducción del déficit y la deuda", indicó el Ejecutivo comunitario en su recomendación.
España tenía que haber corregido su déficit en 2016, pero ha pedido a la Comisión Europea que le de un año de margen para situarlo en el 2,9% del PIB en 2017.
"En línea con su deber de supervisar la implementación del procedimiento por déficit excesivo bajo el artículo 126 del Tratado (sobre el brazo correctivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento), la Comisión volverá a ver la situación de estos dos países a principios de julio", señaló el Ejecutivo comunitario.
Así, la CE aplaza también la decisión sobre una posible multa contra España a después de las elecciones del próximo 26 de junio.
España cerró 2015 con un déficit del 5,1% del PIB -incluidos los 0,1 puntos que suman la ayuda financiera a la banca- frente al 4,2% exigido por sus socios europeos, con lo que también se ha quedado lejos de poder alcanzar el 2,8% comprometido para 2016.
Portugal, por su parte, finalizó el pasado ejercicio con un déficit del 4,4% del PIB incluido el impacto fiscal por el rescate de Banif, cuando tenía que haberlo reducido este año por debajo del 3%.




