Claves para entender la reforma financiera
La reforma del sistema financiero es la segunda de las tres patas sobre las que el Gobierno quiere impulsar su plan de cambio para la economía española.
Con esta reforma por fin hay plazos más cortos para poner en orden el sector financiero y también para valorar los pisos y todos los inmuebles a precios de mercado, cosa que se necesitaba para sanear el sistema financiero
De acuerdo con los datos del Banco de España, el pico del crédito promotor en España se dio en el segundo trimestre de 2009, dos años más tarde esa partida continúa con el mismo importe. La banca española está contaminada por unos 175.000 M€, que prestó a los promotores de viviendas en la época de la burbuja. La reforma, obliga a los bancos a poner encima de la mesa 50.000 M€, para cubrir los riesgos y si tenemos en cuenta que el sistema bancario español gana en torno a 23.000 M€ al año, lo que se exige es que aporte los beneficios de dos años.
El sector financiero tiene guardando unos 66.000 M€, para cubrir las perdidas potenciales. Con la reforma se pretende que las entidades cubran mejor todos los riesgos en el sector del ladrillo, en total, el dinero en la hucha para cubrir perdidas del ladrillo alcanzaría 116.000 M€ (66% de las potenciales perdidas)
Las dos preguntas que se hace el ciudadano medio son: ¿Bajará el precio de la Vivienda? y ¿Abrirán el grifo del crédito los bancos?
¿Bajara el precio de la Vivienda?
El argumento oficial, es que al obligar a las entidades a guardar, vía provisiones, el 35% del valor de la vivienda, podrán rebajar su precio en la misma cuantía para acelerar las ventas y limpiar su balance. Ésa es la teoría. Pero en la práctica, los expertos no esperan una rebaja generalizada en los precios de todas las viviendas que la banca tiene en su balance. El mercado es muy asimétrico, ya que no es lo mismo una vivienda en el centro de una ciudad que en la costa, por lo que habrá que estudiar cada caso de forma individual, algunas estimarán más rentable vender con descuentos que provisionar otro 35%.
Uno de los alicientes que tendrán las entidades, es que al tener que aumentar las dotaciones de las promociones en curso en un 32%, les pueda interesar, según los casos, terminarlas y esto parece a priori muy interesante para activar parte del sector de la construcción.
¿Abrirán el grifo del crédito los bancos?
La reforma, a corto plazo, no ayuda. Durante al menos un año, el crédito no va a fluir a las familias y las empresas, y esto es uno de los males que tenemos que solucionar ya, no podemos esperar.
En la reforma, hay una cláusula para obligar a las entidades que se fusionen y pidan ayudas públicas a mantener el volumen de créditos del 2011. En este punto la reforma debería ser más ambiciosa, pero seguramente habrán tenido en cuenta que las entidades además tienen que afrontar vencimientos por valor de 131.000 millones por créditos que pidieron al exterior.
A corto el problema es de urgente solución, el Ministerio de Economía, tendrá que poner de forma imaginativa encima de la mesa nuevos instrumentos del Instituto de Crédito oficial (ICO). Y esto es clave para continuidad de muchas empresas y para poder afrontar nuevos proyectos empresariales.
El avión del sector bancario parece que ha entrado por fin en pista, pero para remontar el vuelo queda un recorrido importante. Las medidas del Gobierno van en la buena dirección pero para que sean efectivas de verdad hace falta crecimiento económico.
Por otra parte, se necesita una demanda solvente, que hoy no existe, y que solo se puede alimentar con el crecimiento. Para que esto ocurra debemos de afrontar sin dilatación el resto de las reformas, orientadas a la mejora de la competitividad, la conquista de los mercados exteriores y la creación de empleo. No obstante con esta medida se ha abierto la puerta para la normalización del crédito, objetivo fundamental y último de la reforma financiera.
Más artículos de Juan José Beltrán, en su blog del Círculo de Economía
Con esta reforma por fin hay plazos más cortos para poner en orden el sector financiero y también para valorar los pisos y todos los inmuebles a precios de mercado, cosa que se necesitaba para sanear el sistema financiero
De acuerdo con los datos del Banco de España, el pico del crédito promotor en España se dio en el segundo trimestre de 2009, dos años más tarde esa partida continúa con el mismo importe. La banca española está contaminada por unos 175.000 M€, que prestó a los promotores de viviendas en la época de la burbuja. La reforma, obliga a los bancos a poner encima de la mesa 50.000 M€, para cubrir los riesgos y si tenemos en cuenta que el sistema bancario español gana en torno a 23.000 M€ al año, lo que se exige es que aporte los beneficios de dos años.
El sector financiero tiene guardando unos 66.000 M€, para cubrir las perdidas potenciales. Con la reforma se pretende que las entidades cubran mejor todos los riesgos en el sector del ladrillo, en total, el dinero en la hucha para cubrir perdidas del ladrillo alcanzaría 116.000 M€ (66% de las potenciales perdidas)
Las dos preguntas que se hace el ciudadano medio son: ¿Bajará el precio de la Vivienda? y ¿Abrirán el grifo del crédito los bancos?
¿Bajara el precio de la Vivienda?
El argumento oficial, es que al obligar a las entidades a guardar, vía provisiones, el 35% del valor de la vivienda, podrán rebajar su precio en la misma cuantía para acelerar las ventas y limpiar su balance. Ésa es la teoría. Pero en la práctica, los expertos no esperan una rebaja generalizada en los precios de todas las viviendas que la banca tiene en su balance. El mercado es muy asimétrico, ya que no es lo mismo una vivienda en el centro de una ciudad que en la costa, por lo que habrá que estudiar cada caso de forma individual, algunas estimarán más rentable vender con descuentos que provisionar otro 35%.
Uno de los alicientes que tendrán las entidades, es que al tener que aumentar las dotaciones de las promociones en curso en un 32%, les pueda interesar, según los casos, terminarlas y esto parece a priori muy interesante para activar parte del sector de la construcción.
¿Abrirán el grifo del crédito los bancos?
La reforma, a corto plazo, no ayuda. Durante al menos un año, el crédito no va a fluir a las familias y las empresas, y esto es uno de los males que tenemos que solucionar ya, no podemos esperar.
En la reforma, hay una cláusula para obligar a las entidades que se fusionen y pidan ayudas públicas a mantener el volumen de créditos del 2011. En este punto la reforma debería ser más ambiciosa, pero seguramente habrán tenido en cuenta que las entidades además tienen que afrontar vencimientos por valor de 131.000 millones por créditos que pidieron al exterior.
A corto el problema es de urgente solución, el Ministerio de Economía, tendrá que poner de forma imaginativa encima de la mesa nuevos instrumentos del Instituto de Crédito oficial (ICO). Y esto es clave para continuidad de muchas empresas y para poder afrontar nuevos proyectos empresariales.
El avión del sector bancario parece que ha entrado por fin en pista, pero para remontar el vuelo queda un recorrido importante. Las medidas del Gobierno van en la buena dirección pero para que sean efectivas de verdad hace falta crecimiento económico.
Por otra parte, se necesita una demanda solvente, que hoy no existe, y que solo se puede alimentar con el crecimiento. Para que esto ocurra debemos de afrontar sin dilatación el resto de las reformas, orientadas a la mejora de la competitividad, la conquista de los mercados exteriores y la creación de empleo. No obstante con esta medida se ha abierto la puerta para la normalización del crédito, objetivo fundamental y último de la reforma financiera.
Más artículos de Juan José Beltrán, en su blog del Círculo de Economía





















