Al veto ruso se suman los bajos precios y el aumento de la oferta de Marruecos
La caída de los precios del tomate se ha agudizado en esta campaña y tanto los agricultores como las asociaciones y cooperativas ya hablan de una crisis estructural del cultivo que podría afectar a toda la rama hortofrutícola. Los profesionales prevén unas pérdidas este año de 100 millones de euros.
Según informa el portal Fresh Plaza, aunque el sector venía dando muestras de resentimiento, todo comenzó a complicarse con el veto de Rusia a los productos hortofrutícolas de la Unión Europea, y el tomate fue uno de los productos más afectados por este aspecto que ha provocado que cada año se dejen de exportar unas 200.000 toneladas.
Según explica el responsable de frutas y hortalizas de COAG, Andrés Góngora, estos dos aspectos han provocado un aumento de producto en el mercado, "con el veto ruso perdemos una demanda y con el aumento de las exportaciones de Marruecos aumenta la oferta de nuestro competidor". Esto, a su juicio, crea un "escenario perfecto" para las cadenas de distribución, porque "al haber tanto producto no tienen por qué pagar más".

