Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión | Mente sana, empresa sana
Jueves, 11 de Agosto de 2016
Roberto Crobu

El libro que no escribí sobre Mireia Belmonte

Cuestión de prioridades, trabajo en equipo, método y determinación

En las semifinales de 200 mariposas llegó segunda con una marca que hacía presagiar olor a metal. Nadie sabía si lo había dado todo y si, sobretodo, las rivales estaban jugando de estrategia o no.

 

En la natación los mínimos detalles cuentan: las competiciones inician mucho antes de llegar a la piscina, librando los nadadores una batalla psicológica que no todo el mundo es capaz de mantener. El consumo de [Img #44602]ansiolíticos y antidepresivos es frecuente. La presión es alta, cada mirada, cada gesto, cada cruce, la forma de hablar, caminar o incluso el lugar del autobús que lleva a la piscina que uno elige para sentarse, o el competidor  que se sienta delante,  quien se pone al lado o detrás, pueden suponer imprevistos, distracciones u ocasiones que es necesario estudiar  y planificar minuciosamente con el propio psicólogo.

 

Era el día 5 de competición de los juegos de Rio 2016 y en el equipo de natación femenino de relevo 4x100, los ánimos no eran los mejores. Incluso Melani Costa habló en sus declaraciones de haber enfocado la carrera con poca ilusión. Era lógico debido al no poder contar con Mireia para lograr la clasificación y llegar a la final. Normal, Mireia tenía una prioridad.

 

Conocí personalmente a Mireia Belmonte en Septiembre de 2014, cuando además le regalé mi primer libro “Camino al Cambio”.

 

Cuando en Diciembre de 2014 le propuse escribir un libro sobre ella, declinó la invitación porque ya desde entonces tenía esa prioridad.

 

De aquella alocada idea e indecente propuesta por mi parte, nació mi segundo libro “Liderar la Incertidumbre”, donde aún sin poder centrarlo 100% en su persona, me limité a escribir tres páginas sobre ella usando como material sus propias declaraciones, una respuesta que me dio a una pregunta que le hice en un acto público, artículos de prensa, y declaraciones de personas que la conocen de cerca. Resalté su figura al lado de otros “monstruos” del deporte mundial: Michael Jordan, Edurne Pasaban, Valentino Rossi, Tom Brady, Ayrton Senna, Teresa Perales.

 

Titulé ese capítulo con el talento que yo percibí en Mireia: el don de saber encontrar la Oportunidad.

 

Esta madrugada la prueba acababa de iniciar y ella terminaba el segundo  tramo de los 200 mariposa, su prueba estrella, en segunda posición. 

 

Antes de todo esto, unos meses antes, una decisión importante, renunciar al mundial  de natación de Kazán. Una renuncia difícil, pero Mireia tenía una prioridad.  

 

Luego la lesión al hombro que parece complicársele hasta poner en duda su participación  en las Olimpiadas de Rio.

 

Pero todo eso se difuminó a ayer cuando encaraba con mucha energía ese tercer largo y se acercaba al último viraje.

 

A tan solo cincuenta metros del final de la prueba, todo un  pasado de tres años y medio empujaba a Mireia.

 

Salió del  último viraje en segunda posición y 50 metros  le separaban de su sueño.

 

Un sueño que en Octubre de 2012 parecía quedarse como tal. La nadadora no había renovado su acuerdo con el CN Sabadell y pensaba poner fin a su carrera.

 

  • ¿Hubo alguna vez Mireia en que te planteaste no seguir, dejarlo, o que todo esto no mereciera la pena? Esta fue la pregunta que le hice personalmente en Septiembre de 2014 cuando la conocí.

 

  • Mi sueño era ganar una medalla olímpica y cuando lo logré en Londres pensé que ya estaba bien y que era hora de dedicarme a los estudios de Administración y Dirección de Empresa. Respondió Mireia.
  •  

Alguien, cercano a su entorno habló de una “depresión” pos Londres.  Los medios, algunos ingratos, tras la falta de acuerdo con el CN Sabadell en 2014, hablaron de unas aspiraciones económicas fuera de lo común para  seguir entrenando, pero ella  tenía una prioridad. O trabajaba para ella poniendo todo en el asador o no merecería la pena simplemente intentarlo. Sabía lo que cuesta ganar un oro.

 

Luego llegó el rescate de la UCAM, y su mecenazgo para que Mireia siguiera entrenando en su casa y con su entrenador Fred Vergnoux, el auténtico deus ex maquina de sus triunfos.

 

Así ese sueño se concretó en algo más: en un proyecto en el que ella puso todos los esfuerzos, tomando decisiones difíciles,  renuncias, y declinando obviamente propuestas como la mía de un libro, porque tenía una prioridad, porque la historia no se había acabado, y el final todavía estaba por escribir. Mejor dicho, ese final estaba por ejecutar en acciones antes que en palabras escritas.

 

Así  ayer Mireia seguía en cabeza en este tramo final de los 200, aunque llegado muy cerca de la meta una sola brazada separaba su rival australiana de la placa de finalización.

 

Pero Mireia se había deslizado muy  bien  por el agua, y sus brazos ya estaban recogidos de manera que solo  media brazada le sirvió para decretar la finalización de la prueba en primer lugar.

 

Ya no hay sueños, sino realidades. Mireia ganó el oro en Rio como colofón de un proyecto de tres años y medio de preparación.  Ella misma escribió su propio libro, o mejor dicho, escribió la historia.

 

Historia cuyo final es solo la punta visible de un iceberg que bajo la superficie esconde un magnífico trabajo de equipo en el que han participado varios agentes necesarios: su entrenador Fred Vergnoux,  su fisio , su padre José que ejerce a la vez de manager, el staff del CN Sabadell donde ella entrena, el del CAR de Sierra Nevada,  su mecenas  José Luís Mendoza quien creyó en ella en 2012 cuando ella posiblemente ni siquiera creía en si misma, el equipo de la división de Deporte de la UCAM encabezado por Pablo Rosique que le acompañan y le arropan, y el resto de compañeras del equipo olímpico de natación quienes se han visto privadas de su presencia en la prueba de equipo, sacrificando así las posibilidades de clasificación y de llegar a una final y, como no, de su psicólogo, que obviamente no puede ser un simple “coach” para trabajar a esos niveles de alto rendimiento, sino profundo conocedor de la psicología, de las emociones y de la personalidad. Por cierto, ¿sabe alguien como se llama? Eso dice mucho de la ética profesional que hay que tener para trabajar a esos niveles y mantenerse en la confidencialidad y en el anonimato en lugar de explotar comercialmente los éxitos de los propios clientes. 

 

A estos niveles los deportistas no actúan solos. Estar arropados por gente que cree en ti es fundamental.  El método de Fred Vergnoux considerado el mejor entrenador de natación  del  mundo lo fue también, pero nada hubiese servido sin la determinación de Mireia en mantenerse firme en su prioridad. 

@robcrobu

@LiderVUCA

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.