Standard and Poor's deja la deuda helena al nivel de suspensión de pagos
El Banco Central Europeo (BCE) no acepta a partir de ahora y de manera provisional deuda griega como aval para la concesión créditos a las entidades bancarias, anunció hoy un portavoz de la institución.
Fuentes financieras señalaron que la decisión del consejo del BCE tiene su origen en la última rebaja de la calificación de la deuda griega por parte de Standard & Poor's.
El BCE señaló que, pese a todo, los llamados bonos Hellas podrán ser utilizados de nuevo como garantía a partir de mediados de marzo.
En esas fechas comenzará a funcionar el programa aprobado por los jefes de Estado y Gobierno de la UE en julio de 2011 para cambiar los bonos griegos a través del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) por nuevos títulos.
La decisión del Banco Central Europeo afecta sobre todo a las propias entidades griegas, las que más deuda pública de su propio país poseen y que hasta ahora presentaban al BCE como garantía para solicitar créditos.
La rebaja de Standard & Poor's, que se suma a la de la agencia de calificación Fitch, se debe a que Grecia pretende forzar si es necesario por ley a los inversores nacionales a sumarse a la deseada condonación de parte de su deuda pública.
Esto se produce después de que Standard and Poors haya rebajado la deuda griega a corto y largo plazo a "suspensión de pagos selectiva", tras la modificación de las reglas que el Gobierno heleno a introducido en la regulación de su deuda soberana.
La enmienda helena vincula a todos los tenedores privados de bonos a un canje necesario para completar el rescate de 130.000 millones de euros por parte de la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La agencia de calificación de créditos ha rebajado dos escalones la nota crediticia de la deuda griega a largo plazo, desde CCC hasta CC, lo que sitúa la deuda helena a dos niveles de la suspensión de pagos general.
Además, la agencia advierte de nuevas rebajas al situarla la deuda griega en perspectiva negativa.
La deuda a corto plazo quedó en C con perspectiva negativa, o lo que es lo mismo, a un solo paso de la suspensión de pagos, y al borde la bancarrota.
Standard and Poors considera que la enmienda a las condiciones del rescate, introducidas por Atenas, equivale a una anunciada suspensión de pagos.
Fuentes financieras señalaron que la decisión del consejo del BCE tiene su origen en la última rebaja de la calificación de la deuda griega por parte de Standard & Poor's.
El BCE señaló que, pese a todo, los llamados bonos Hellas podrán ser utilizados de nuevo como garantía a partir de mediados de marzo.
En esas fechas comenzará a funcionar el programa aprobado por los jefes de Estado y Gobierno de la UE en julio de 2011 para cambiar los bonos griegos a través del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) por nuevos títulos.
La decisión del Banco Central Europeo afecta sobre todo a las propias entidades griegas, las que más deuda pública de su propio país poseen y que hasta ahora presentaban al BCE como garantía para solicitar créditos.
La rebaja de Standard & Poor's, que se suma a la de la agencia de calificación Fitch, se debe a que Grecia pretende forzar si es necesario por ley a los inversores nacionales a sumarse a la deseada condonación de parte de su deuda pública.
Esto se produce después de que Standard and Poors haya rebajado la deuda griega a corto y largo plazo a "suspensión de pagos selectiva", tras la modificación de las reglas que el Gobierno heleno a introducido en la regulación de su deuda soberana.
La enmienda helena vincula a todos los tenedores privados de bonos a un canje necesario para completar el rescate de 130.000 millones de euros por parte de la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La agencia de calificación de créditos ha rebajado dos escalones la nota crediticia de la deuda griega a largo plazo, desde CCC hasta CC, lo que sitúa la deuda helena a dos niveles de la suspensión de pagos general.
Además, la agencia advierte de nuevas rebajas al situarla la deuda griega en perspectiva negativa.
La deuda a corto plazo quedó en C con perspectiva negativa, o lo que es lo mismo, a un solo paso de la suspensión de pagos, y al borde la bancarrota.
Standard and Poors considera que la enmienda a las condiciones del rescate, introducidas por Atenas, equivale a una anunciada suspensión de pagos.



