En el Servicio Murciano de Salud el 59% del empleo es fijo mientras que en la privada alcanza 70% del total, lo que contraviene la normativa de la UE
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dado la razón a una enfermera española que demandó al Servicio Madrileño de Salud por utilizar en fraude de ley la figura de la contratación eventual. Según el Colegio de Enfermería de Murcia, "estas prácticas antijurídicas se producen también en el Servicio Murciano de Salud y es el momento de acabar con ellas".
El pasado 14 de septiembre, el TJUE dictó sentencia en la que dictaminaba que “la renovación de sucesivos nombramientos de duración determinada en el sector de la sanidad pública se considera justificada por "razones objetivas (…)" debido a que los nombramientos se basan en disposiciones que permiten la renovación para garantizar la prestación de servicios determinados de naturaleza temporal, coyuntural o extraordinaria, siendo así que, en realidad, estas necesidades son permanentes y estables”.
Desde el Colegio de Enfermería aseguran que dicha sentencia debería ayudar a introducir "sensatez" en un sistema de contratación de personal sanitario que "lleva ya demasiados años instrumentándose por parte de los servicios sanitarios públicos y que ha alcanzado su punto álgido amparado en la profunda crisis económica que hemos venido atravesando".
"Lo normal es que un servicio de salud tenga una plantilla estructural de profesionales sanitarios, esa que cubre las necesidades asistenciales estables y permanentes, cubierta naturalmente con personal fijo de plantilla; que cuando se produce una jubilación, fallecimiento, excedencia, etc. y mientras que no se cubre con personal fijo mediante la oportuna oferta de empleo público, la vacante sea cubierta con personal interino; que cuando un profesional toma vacaciones, está de baja laboral transitoria, obtiene una reducción de jornada, etc., su puesto se cubra con personal sustituto, en los dos primeros ejemplos a tiempo completo y en el tercero, a tiempo parcial. Finalmente, que cuando se producen picos asistenciales acotados en el tiempo (sean gripes invernales o aglomeraciones estivales) o cuando se realizan campañas (de reducción de listas de espera, vacunaciones, prevención precoz de patologías…) las plantillas se refuercen con personal eventual". explican desde el Colegio.
"Sin embargo, desde hace muchos años no se respeta este esquema tan sencillo y justo. La citada sentencia del TJUE lo pone negro sobre blanco: se está utilizando la figura del “eventual” para atender necesidades permanentes, lo cual equivale a decir que se está precarizando laboralmente a los profesionales sanitarios, con evidentes perjuicios para ellos mismos y para la calidad y seguridad de la asistencia sanitaria. Y lo que es peor, sin que existan causas razonables o evidencias técnicas que lo respalden. Salvo la desconfianza en los profesionales, a quienes se prefiere tener atemorizados, dóciles y desprotegidos. Valores que son antitéticos a la propia definición de la profesionalidad", añaden.
El Colegio de Enfermería de la Región de Murcia ya denunció esta situación en su Estudio sobe la Realidad Laboral de la Profesión que fue presentado a los medios de comunicación en febrero de 2015. Del informe se desprendía que existe un desempleo estructural de enfermeras/os (aliviado en los meses vacacionales y períodos festivos, en los que desciende hasta casi la mitad) del 19%; que un 6% ha tenido que buscar trabajo fuera de la Región, sea en España o fuera de ella; y que de los empleados, el 40% tiene un contrato temporal; ello significa que el sistema sanitario de Murcia no está dando una respuesta digna y razonable a uno de cada dos enfermeras/os. (Estos datos serán actualizados antes de fin de 2016).
El colegio estima que en los próximos cinco años en la CARM se jubilarán aproximadamente 800 profesionales y se graduarán en torno a 580 nuevos enfermeros cada año (2.700 en el quinquenio). "Mientras el Gobierno Regional siga sin desarrollar políticas activas de empleo para la enfermería, un 53% de las enfermeras de la Región, o previsiblemente más, estará en desempleo, precariedad laboral o habrá tenido que emigrar". El Colegio exige un cambio en las políticas de recursos humanos y en la valoración de la Enfermería como activo esencial a todos los niveles y en todos los ámbitos de los servicios de salud. La precariedad no se explica por motivos presupuestarios, ya que “nuestras autoridades sanitarias tendrían que explicar cómo es posible que la precariedad sea mayor en la gestión pública que en la privada, puesto que en el Servicio Murciano de Salud el 59% del empleo es fijo mientras que en la privada alcanza 70% del total. "Si existiera una política pública con una acertada planificación de los Recursos Humanos, habría cientos de enfermeras/os que saldrían de la precariedad y podrían planificar mejor sus vidas sin que los presupuestos públicos se resintieran", concluyen.

