Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Miércoles, 29 de Febrero de 2012

A los amiguitos de UGT y CCOO

En tiempos neoliberales necesitamos -y mucho, más que nunca- unos buenos sindicatos. Así que UGT y CC OO, no os deis por aludidos, porque a vosotros no os necesitamos en absoluto. Durante un tiempo nos la colasteis, pero ya hace mucho que se os ha visto el plumero y así, tal y como vais, no nos hacéis ningún favor. Queridos amiguitos: os habéis quedado colgados de otro siglo.

Durante ocho años habéis permanecido agazapados, cual perritos falderos, mientras os alimentábamos por no hacer nada. Ni habéis rechistao, queridos, temiendo que vuestras protestas pudieran molestar al patrón que os daba de comer. Ya sabíamos todos que en cuanto ganara el PP os desperezaríais con cualquier argumento y empezaríais a armar ruido. Sois previsibles hasta la náusea…

Efectivamente, habéis decidido tomar la calle, más que nada porque no se os ha consultado y claro, vosotros, ínclitas fuerzas sociales, tenéis que estar en las mesas de negociación de lo que sea. Pues que sepáis que no representáis ni siquiera a vuestros escasos afiliados, la mitad de los cuales no pagan las cuotas y otros 4.127 a lo mejor lo hacen para seguir liberados. Por cierto, nos cuestan más de 250 millones de euros al año, sin contar el coste de reposición y/o la productividad asociada.

No estáis con los empleados de las pequeñas empresas, de los talleres y los comercios; solo se os nota en las reivindicaciones de los grandes colectivos. Es más vistoso, claro, salís en la tele... Tenéis una admirable capacidad de hacer pancartas, tocar pitos y salir airosos de las salvajadas de vuestros mal llamados piquetes informativos. De eso también nos hemos dado cuenta hace tiempo: que de informativos no tienen nada, pero que los permitís cuando no los alentáis. Sois de los tiempos de Lenin, queridos.

Como se ha anunciado que se van a reducir en un 20% las aportaciones que recibís del Estado, habéis puesto las patas por alto. Bueno, es bastante menos que lo que se les ha reducido a los funcionarios a quienes decís que defendéis. Así que algo os tocará apechugar a vosotros ¿no? De todas maneras, el año pasado recibisteis más de 16 millones de euros del Estado por representatividad, y 500 más fueron a parar a vuestras Fundaciones. Por cierto, libres de impuestos, igualito que la Iglesia a la que criticáis fervientemente, pero a mí aún no me consta que atendáis un solo centro de enfermos marginales ni que hayáis puesto un solo comedor social, amigos de los pobres.

Solo la Junta de Andalucía os regaló 265 millones de euros entre 2004 y 2009. La mayoría de vuestras sedes pertenecen al Patrimonio del Estado así que no pagáis alquiler por esos más de 150.000 metros cuadrados. Vosotros os forráis con la formación continua, que pagamos todos los españoles obligatoriamente con el 1,60% de nuestra nómina. Por ley os toca el 3% de los 2200 millones de la Fundación Tripartita, así que os financiamos entre todos, militemos o no. Vaya chollo que os habéis organizao, amiguitos.

Y es que uno de los peores lastres de la democracia española y uno de los secretos mejor guardados desde el comienzo de la transición política española ha sido la financiación de los partidos políticos y de las organizaciones sindicales. Vosotros no habéis cejado hasta lograr estar en todos los Consejos de Administración de todas las cajas, ésas que ahora os escandalizan, y durante años os lo habéis llevado crudo, no sé si antes o después de levantar el puño al grito de la Internacional. Vosotros despedís a vuestros empleados y les dais 20 días por año trabajado y después montáis el pollo porque os parece injusto. Sois, permitidme que os lo diga sin acritud, una rancia pandilla de hipócritas.

Vosotros os vais de rositas de cada una de las que montáis. La última fue aquella huelga salvaje en el metro de Madrid, que un tribunal ha sentenciado hoy como ilegal. ¿Vais a pagar algo a los trabajadores usuarios del transporte público por los trastornos causados en nombre de vuestra libertad? No, supongo que no, antes están los 20.000 cooperativistas que confiaron sus ahorros a PSV, creyendo en la honradez de la UGT. ¿O ya no os acordáis? Ibais a hacer viviendas un 40% más baratas que las de promoción libre y les ventilasteis los ahorros. Otros día nos contáis lo de la burbuja inmobiliaria, ¿vale?

Total que ahora soliviantáis a los institutos, animáis a que paren las universidades, removéis a los funcionarios y a todo el que quiera escucharos y los sacáis a todos a la calle. Está la cosa como para jugar con la productividad. Pero agitad, vosotros no aportéis ni una idea, no sea que os cueste trabajo; solo quejaros de los explotadores de derechas y pedid lo imposible: que no haya recortes y que no se resienta la calidad de los servicios públicos. Eso lo queremos todos, amiguitos. La pregunta es, ¿vosotros en qué mundo vivís? Vosotros, que no habéis dicho ni mu mientras Elena Salgado vendía brotes verdes, Zapatero nos explicaba la solidez de nuestro sistema financiero y los parados crecían hasta los 5 millones, ahora queréis ¿qué? Estaría bien que empezarais a dar ejemplo y dejarais de chupar del bote. A lo mejor tengo que formular la pregunta de otro modo: ¿Vosotros de qué vais? Ah, y me reafirmo: necesitamos unos buenos sindicatos. Pero de verdad.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.