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Opinión |
Viernes, 18 de Noviembre de 2016

¿Todos los contribuyentes son culpables tributarios?

La culpa de ser contribuyente

[Img #46270]Comienza una nueva legislatura y con ella deben llegar todas las promesas, guiños, pactos y acuerdos que los partidos políticos han realizado estos últimos meses.


En el ámbito tributario no han faltado los mismos y si hacemos caso a todo lo que se ha escrito y se ha dicho, vamos a encontrarnos con un panorama impactante, entre otras cuestiones:

 

✓ Mayor control para las SICAV (Sociedades de Inversión de Capital Variable), cuya primera medida pasará por devolver las competencias a la Agencia Tributaria; actualmente las competencias están en manos de la Comisión Nacional de Valores.

 

✓ Creación de una oficina de control de personas físicas con grandes patrimonios. Inicialmente se focalizará este control en patrimonios de más de 50MM de euros, pero paulatinamente se bajaría hasta los 10MM de euros.

 

✓ Reforzar el servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (SEPBLAC); este servicio está compuesto entre otros por miembros de la Guardia Civil, Policía, Agencia Tributaria, Inteligencia y Banco de España, y su finalidad es el control de operaciones financieras sospechosas de blanqueo de capitales.

 

✓ Y por último, un endurecimiento en la lucha contra el fraude fiscal.

 

Dicho así, tengo que reconocer que suena bien, pero cuando las actuaciones o las órdenes se radicalizan, cuando levantamos una bandera para defender actuaciones en detrimento de la libertad y defensa de los contribuyentes, cuando el fin legitima cualquier medio; la verdad es que me preocupa y asusta.

 

Hemos leído como todos los partidos políticos han cuadrado el déficit de sus cuentas de miles de millones de euros con una simple anotación, que se llama lucha contra el fraude fiscal, lo que puede convertir a una labor meritoria y reconocida, en una necesidad en la que el único que sufra sus consecuencias sea el contribuyente pequeño y mediano, en definitiva, más presión para los mismos.


Si a los órganos de control se les fija como único objetivo la recaudación, iremos al absurdo de considerar que todos los contribuyentes son culpables tributarios, cuando, quizás, su única culpa sea ser contribuyente.

 

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