La empresa está participada por cinco de las principales constructoras de la Región
La deuda de las administraciones públicas ha provocado el concurso de acreedores de la constructora Hidracur. Esta empresa, participada por las principales constructoras de la Región, está a la espera de que el plan de pagos a los proveedores se haga efectivo para poder levantar el concurso.Hidracur nació con socios tan representativos como Urdemasa, Urdecon, Guifersol, Trimtor, Villegas, La Generala e Intersa. Estos dos últimos traspasaron posteriormente su participación al resto de los socios.
La venta a Isolux de la explotación del parking de La Arrixaca, que también había construido la empresa murciana, contribuyó a que la empresa pudiera ‘tomar aire’ y saldar parte de las deudas, pero los impagos de las administraciones se han sucedido y los socios han optado, finalmente, por presentar la suspensión de pagos, que se tramita en el Juzgado de lo Mercantil número dos de Murcia.
La deuda financiera de Hidracur ha sido asumida por los socios, pero queda pendiente la deuda comercial, que podría haberse saldado si hubiesen cobrado las obras realizadas, según han señalado fuentes de la empresa.
Hidracur ha realizado obras de carreteras, hidráulicas, marítimas como el puerto de San Pedro, y edificios como colegios públicos en Molina, Mazarrón y Águilas. También fue la constructora de la facultad de Óptica de la Universidad de Murcia y del parking de La Arrixaca, entre otras obras realizadas.
En el año 2009, Hidracur, que contaba entonces con una platilla de 40 trabajadores, alcanzó un volumen de negocio cercano a los 27 millones de euros. Un año después, su facturación se redujo a los 2,9 M€ por la caída de la contratación de obra pública.

