Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

LA OPINIÓN DEL EXPERTO

Coaching de equipos: ¡Qué empacho de liderazgo!

Diego Yepes ! coach Jueves, 05 de Enero de 2017 Tiempo de lectura:

[Img #47032]

 

Pensando en voz alta…, a mí me parece que todos actuamos como líderes alguna que otra vez: cuando llamamos a alguien para organizar un encuentro de pádel, invitamos a la familia a la cena de Nochebuena, convocamos a los amigos por nuestro cumpleaños, etc… Y cómo no, si en el trabajo somos los responsables formales de un equipo de trabajo. En los primeros casos, acudir a ‘taitantos’ cursos sobre liderazgo ni se lo plantea, pues basta un motivo socialmente aceptado para vivir la experiencia de sentirse el ‘principal’ al menos por un rato. En el segundo, cuando actuamos profesionalmente, es muy aconsejable la formación, y desde luego el mercado ofrece muchas alternativas al respecto: ‘Características del Líder efectivo’; ‘Liderazgo público’; ‘Liderazgo femenino’; ‘Li. Motivacional’; ‘Li. Juvenil’; ‘Cómo ser un líder auténtico’; ‘Li. Transformacional’, o…’Li. para instituciones educativas, financieras, deportivas’,etc.. Y me parece estupendo, pero ¡qué empacho de liderazgo!, al menos en tres aspectos:


El primero: ¿Por qué se insiste tanto en el liderazgo como responsable último de los resultados del grupo/equipo?.. ¿No intervienen todos los miembros?... ¿No son todos los responsables de lo producido?...


El segundo: ¿Por qué se empeña todo el mundo, o casi, en patronizar el papel del líder como la suma de una serie de características más que estandarizadas?... ¿Por qué esa manía de copiar atributos prefabricados, por mucho que se asienten en los estudios científicos del bien avenido matrimonio psicología y sociología?...


Y el tercero: ¿Por qué hay que ser líder para triunfar socialmente?... ¿Por qué la manía de hacer todo lo posible –desde pequeñitos se nos enseña- por ser el primero, el campeón, el exclusivo, el único…con la de gente infeliz que hace el no llegar a serlo?...


Mi propuesta: ¿Por qué no partir de tus propias cualidades, las tuyas genuinas, para hacerte el mejor líder, o radar, o chivo expiatorio –según descripciones funcionales de J.L. Moreno-, o cualquier otro necesario rol del equipo para ser tan auténtico como desees?... ¿Por qué admirar a una sola persona, aunque reconozca en su discurso “el éxito se lo debo a mi equipo”, como suele decirse, cuando tenemos la oportunidad de agradecer a más personas y hacerlas más felices y eficientes aún?. Es evidente que para que uno destaque debe haber al menos otro, cuando no más, que constituyen el fondo de contraste…Y si le diéramos la vuelta..¿No habría más gente feliz?


¡Feliz 17¡

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.