La sanción, de 20 M€, también se impone por cobrar comisiones a sus proveedores
La Justicia francesa ha condenado al grupo de distribución Carrefour a pagar 20 millones de euros por publicidad engañosa, venta a pérdidas y comisiones recibidas de sus proveedores.
El Tribunal de Apelación de París, en un dictamen difundido por la edición digital de la revista de distribución LSA, confirmó en febrero la sentencia pronunciada en junio de 2007 por la Corte Correccional de Evry y tomó en consideración además el prejuicio provocado a los proveedores de la firma.
En esa primera sentencia, Evry le impuso una multa de dos millones de euros por hacer publicidad de productos que no estaban en cantidad suficiente en los establecimientos a la vista de la campaña que se hacía de ellos.
Con el nuevo dictamen, se obliga a Carrefour a pagar esa cantidad, y a devolver al Tesoro Público 18,3 millones de euros, que serán reembolsados a sus proveedores, en su mayoría pequeñas y medianas empresas.
A Carrefour se le reprocha, según esa información, haber recibido remuneraciones por servicios de cooperación comercial ficticios, mediante los cuales los distribuidores le ofrecían precios reducidos a cambio de beneficios como un buen emplazamiento de sus productos en las tiendas o catálogos.
El Tribunal de Apelación estimó que teniendo en cuenta el peso del grupo, las 16 empresas afectadas no pudieron compensar esas sumas en sus tarifas, por lo que fueron sus márgenes los que se vieron reducidos.
El Tribunal de Apelación de París, en un dictamen difundido por la edición digital de la revista de distribución LSA, confirmó en febrero la sentencia pronunciada en junio de 2007 por la Corte Correccional de Evry y tomó en consideración además el prejuicio provocado a los proveedores de la firma.
En esa primera sentencia, Evry le impuso una multa de dos millones de euros por hacer publicidad de productos que no estaban en cantidad suficiente en los establecimientos a la vista de la campaña que se hacía de ellos.
Con el nuevo dictamen, se obliga a Carrefour a pagar esa cantidad, y a devolver al Tesoro Público 18,3 millones de euros, que serán reembolsados a sus proveedores, en su mayoría pequeñas y medianas empresas.
A Carrefour se le reprocha, según esa información, haber recibido remuneraciones por servicios de cooperación comercial ficticios, mediante los cuales los distribuidores le ofrecían precios reducidos a cambio de beneficios como un buen emplazamiento de sus productos en las tiendas o catálogos.
El Tribunal de Apelación estimó que teniendo en cuenta el peso del grupo, las 16 empresas afectadas no pudieron compensar esas sumas en sus tarifas, por lo que fueron sus márgenes los que se vieron reducidos.







