El nuevo Mapa de la Formación Profesional incide en los sectores con mayor demanda de profesionales
La consejera de Educación, María Isabel Sánchez-Mora, y el secretario Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, Marcial Marín, visitaron hoy en la pedanía murciana de El Palmar el instituto Sierra de Carrascoy, donde se implantará el próximo curso un nuevo ciclo de grado superior de Mantenimiento de Instalaciones Térmicas y de Fluidos, que incluye el nuevo mapa de la FP de la Región de Murcia 2017/2020. Se trata, tal y como explicó la consejera, de “un ciclo que demanda la industria, ya que no se imparte actualmente en la Región”.
Sánchez-Mora y Marín desarrollaron una jornada de trabajo para seguir potenciando la FP Dual en la Región, donde se prevé “duplicar en los próximos tres años el número de empresas colaboradoras en la modalidad dual”. Así, la consejera explicó que el objetivo del nuevo Mapa de la FP es “articular una oferta variada, equilibrada y adaptada a las necesidades de formación de alumnos y empresas”.
La Comunidad tiene ya convenios con 210 empresas y continúa los contactos para duplicar esa cifra en los próximos años. En la visita al instituto Sierra de Carrascoy estuvo presente Luis Hernández, gerente de la empresa Soltec Energías Renovables, con la que la semana pasada se firmó un convenio de FP dual del Ciclo de Energías Renovables para tres alumnos. Además, seis alumnos del Ciclo de Eficiencia energética y energía solar térmica de cursos anteriores son ahora trabajadores de esta empresa.
La FP Dual es uno de los aspectos que se potencian, ya que “ha demostrado una repercusión positiva en la empleabilidad de los alumnos y en su capacidad para responder a las necesidades de personal cualificado de las empresas”, resaltó Sánchez-Mora. Entre las nuevas implantaciones de esta modalidad destacan el ciclo de Técnico en Calzado y Complementos de Moda y el de Técnico Superior en Mecatrónica Industrial.
La suscripción de nuevos convenios con empresas será la base para la oferta en Dual de nuevos ciclos formativos, especialmente en sectores emergentes, como el calzado, o en áreas de actividad que demandan perfiles concretos que el mercado laboral no puede ofrecer actualmente, como las industrias extractivas, la industria pesada o las energías renovables.

