La nube ¿sí o no? Cuestiones frecuentes sobre la nube (II)
"La mayoría de expertos está de acuerdo en que la causa más probable de destrucción del mundo sería por accidente; y aquí es donde entramos nosotros: somos profesionales de la informática, causamos accidentes" - Nathaniel Borenstein
• ¿Es más caro el servicio en la nube que el hosting o housing?: Pues claro, un hosting tiene el límite físico de la máquina física donde se alojó. Si migro a la nube (de verdad), los recursos pueden crecer en caso de necesitarse. Es mucho más caro, pero ofrece ventajas de todo tipo y sobre todo en entornos distribuidos ofrece soluciones de replicación y de sincronización muy interesantes.
• ¿Son todas las nubes iguales?: Desde luego que no. Al elegir qué servicios voy a poner en la nube, primer debo analizar si el proveedor cumple con la legislación vigente en España. Si cumple la Ley sobre protección de datos, si está en territorio de la Unión Europea. Las empresas que ofrecen los servicios para guardar nuestros datos en la nube son las responsable de garantizar la seguridad de los datos que gestionan, a través de las herramientas tecnológicas apropiadas, incluyendo procedimientos de autenticación. El proceso de guardado, de archivo, de acceso y de gestión de la información necesita protegerse desde una perspectiva global. Sin embargo, es importante advertir que el hecho de perder el control de nuestros datos, de cederlos a un tercero, conlleva siempre un cierto nivel intrínseco de peligro. Debemos conocer la seguridad de nuestro proveedor y la facilidad con que nuestros datos están o no expuestos a riesgos de terceros.
• ¿Qué servicios no debo migrar y qué riesgos debo valorar en los servicios cloud?: Al no poseer físicamente los sistemas de almacenamiento de los datos de usuarios, dejan la responsabilidad del almacenamiento de datos y su control en manos del proveedor. Es decir, la computación en nube pone en peligro las libertades de los usuarios, porque éstos dejan su privacidad y datos personales en manos de terceros. Nadie sabe qué hacen las empresas con esa información. Al no tener acceso al código fuente ni al archivo ejecutable, es imposible para el usuario saber qué hace realmente el programa. El espionaje industrial puede realizarse sin que el usuario se entere de que el software está actuando como spyware. Al estar “alquilados, el proveedor del servicio decide actualizar y modificar el servicio sin el consentimiento de los usuarios. Esto, muchas veces resulta beneficioso, al mejorar la seguridad del software. No obstante, también puede resultar perjudicial en los casos en que quita características y funcionalidades que el usuario precisa. De la noche a la mañana, el usuario tiene que salir a buscar una herramienta que reemplace a la anterior y que le ayude con su trabajo. Si los sistemas en la nube no están accesibles porque dependen de la disponibilidad de las comunicaciones, el riesgo de parada de los servicios depende de muchos más actores. Los procesos industriales pueden verse comprometidos en caso de que herramientas de planificación ERP o de producción estén en la nube. Debemos tener en cuenta esto al diseñar nuestra red industrial.
• ¿Cómo es la seguridad? En tanto todos los datos de los usuarios estén almacenados en un servidor, no sólo no podrán controlar qué medidas de seguridad deberán llevarse a cabo para protegerlos (esas decisiones serán tomadas por la empresa que ofrece el servicio), sino que, de ser evadidas tales medidas, pondrá al alcance de la mano del intruso una cantidad inimaginable de información. En una palabra, existirían incentivos mucho mayores para que los hackers se infiltren en esos servidores ya que de ese modo podrían acceder a información correspondiente a millones de usuarios… todo en un sólo golpe. Existe el mito de que los usuarios son estúpidos y no saben protegerse correctamente de los virus y malwares, mientras que las empresas sí saben lo que hacen. En cualquier modo, es parte de su trabajo, sin embargo, varias noticias en los últimos años confirman que esto es meramente un mito: prácticamente no hubo una empresa importante que no fuera hackeada (Hotmail, Google, Facebook, AshleyMadison, etc.).
En conclusión: La nube permite algunas ventajas, entre ellas la posibilidad de que las empresas puedan tener los sistemas externalizados sin personal propio técnico que gestione sus sistemas, aunque esto suponga una pérdida de parte del control de un activo de la compañía: la información. En muchos casos, La computación en la nube es simplemente una trampa destinada a obligar a más gente a adquirir sistemas propietarios, bloqueados, que les costarán más y más conforme pase el tiempo. Por otro lado, sin conexiones de banda ancha generalizadas que permitan a las empresas disponer de servicio 24x7x365 con niveles de servicio adecuados, podemos sufrir una nueva segregación ya que quienes no tienen la infraestructura de comunicaciones adecuada, quizás tampoco tendrán dinero para construirla y quedarán totalmente fuera de la nube.
Los costes: debemos realizar una buena planificación de costes de lo que supone la migración de servicios a la nube. Cambiamos un Centro de datos propio con nuestros servidores y nuestras herramientas por un alquiler de servicios en la nube. Ese cambio supondrá un ahorro si se calcula bien y si al migrar lo que nos dan es lo que necesitamos y si nuestro crecimiento estará soportado por nuestro proveedor.





















