Los Aimara o aymará es el nombre de un pueblo indígena que habita en la meseta andina del Lago Titicaca desde tiempos precolombinos, con costumbres a las que suele recurrir Umberto Eco y con un concepto del tiempo opuesto a las demás culturas. Para ellos, el pasado se ve delante y el futuro aguarda detrás. Sus sabios tenían su razonamiento: NO CONOZCO EL FUTURO, PERO SI EL PASADO.
No conozco el futuro de Fremm, pero mirando su pasado, puedo intuirlo, por su capacidad para estar en la vanguardia sobre las necesidades empresariales. Si es hoy un pilar del asociacionismo, es por un grupo de empresarios que en 1977 tomó la decisión valiente de crear la Asociación de Empresarios del Metal de la Provincia de Murcia contando con 316 afiliados. En la actualidad FREMM acoge a unas 2.500 empresas.
Antonio Murcia fue su primer presidente, arropado por un equipo de empresarios, de los que, aún, se sigue su estela: Pedro Segado, Joaquín Pardo, Lorenzo Fernández, Jose Brocal, Esteban Merino y Antonio Ataz, siendo secretario General Matías Sola. En esta primera junta directiva también se encontraban Antonio Monteagudo, Jose Brocal, Tomás Guillen, Salvador Huertas, quienes fueron presidentes más tarde, y José Luis Villar, el primer presidente de la Confederación de Empresarios de la Región de Murcia, CROEM (1978), impulsada desde el metal.
En 1980, se constituyó la federación, FREMM, tras integrar a la Asociación de Empresarios del Metal de la Comarca de Murcia y la de Cartagena, con 11 gremios, para iniciar su impulso como del motor económico de la Región. Hoy hay, 45 asociaciones y gremios.
Por la presidencia, fueron sucediendo, a los ya nombrados, Manuel Pérez, Ángel Martínez, Salvador Huertas, Francisco Pellicer y, actualmente, Juan Antonio Muñoz, con Arsenio Sánchez Navarro como secretario general en toda esta trayectoria, todos ellos fundamentales en la construcción de la Federación.
Un futuro ilusionante
Mirando el pasado de frente, FREMM permite afrontar el futuro con ilusión de servicio al asociado y mantener el espíritu del asociacionismo y de la unidad.
La clave está en la evolución continua para contribuir a que las empresas del metal crezcan en competitividad en sus mercados. De ahí el progreso hacia el Centro de Negocios y Centro de Formación actuales, e impulso, junto al Instituto de Fomento, del Centro Tecnológico del Metal, nuestro apoyo en I+D+i. Ahora, toca mirar ala innovación y la internalización, manteniendo la calidad, viendo el mercado global.
Nuestra excelencia en formación, reconocida nacional e internacionalmente, es fruto de la calidad del profesorado, del nivel tecnológico del equipamiento entalleres y de la cualificación profesional del alumnado formado. Enotoño, tendremosal primer grupo de profesores en España, y entre los cinco pioneros en Europa, queformeen reparación de vehículos eléctricos, según una metodología innovadora autorizada por la Comisión Europea.
Asimismo, el sector tendrá oportunidad de crecer en competitividad con un tren llamadoInternet que, a velocidad exponencial, lleva como primer vagón la Industria 4.0, al que están subiéndose las ramas de fabricación del metal. Le siguen otros compartimentos,entre ellos, la digitalización empresarial;también para FREMM, reconocida como sede electrónicapor la CARM y que hará tramitaciones en nombre de las empresas.
A la calidad e innovación, sumamos la internacionalización. Engarzadas las tres desde FREMM, miramos a la colaboración exterior, fundamentalmente con Europa, como hicimos con el proyecto europeo sobre el vehículo eléctrico y hacemos mediante el Clúster META.
En definitiva, debemos de aprovechar la sabia de la experiencia de los empresarios que impulsaron el asociacionismo, para conjugarla con el impulso y visión de los empresarios jóvenes que toman el relevo bajo la unidad.
Y bajo la batuta de Einstein, para quien “hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”. Seguiremos construyendo con orgullo otros cuarenta años, mirando al pasado para construir el futuro, como haría un aimara.

