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REPORTAJE

Claves de la reunificación de deuda

Redacción Jueves, 29 de Junio de 2017 Tiempo de lectura:

Existen empresas financieras que facilitan el pago de un único recibo más reducido

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Sucede con frecuencia que las familias se ven superadas por las deudas. Puede tratarse de la letra del coche, la hipoteca, un pequeño préstamo personal que se solicitó para las últimas vacaciones o la tarjeta de crédito, deudas que exigen cuotas mensuales que, por encontrarse en un bache financiero, las familias no pueden asumir.
 
Las dificultades pueden dar lugar a situaciones de mucho estrés, considerando las consecuencias que puede acarrear la devolución de un recibo o retrasarse en el pago de estas deudas. Desde interrupción de suministros que luego cuesta más reconectar (como la luz) a comisiones, recargos o intereses de demora (lo que sucede con préstamos, hipotecas o tarjetas de crédito) que empeorarán la situación. Se corre el riesgo también de ser incluido en el Fichero de Morosos de ASNEF.
 
En la mayoría de los casos, las familias recurrirán a sus ahorros para hacer frentes a estas deudas antes de que la dificultad vaya a mayores, caso de un 22% de ellas, según un estudio de la compañía de gestión de cobro KRUK, hecho público a principios de año. Un 21% optará por “apretarse el cinturón”, es decir, reducir gastos. El 19% pedirá ayuda a sus familiares.
 
Aspectos a considerar de la reunificación
Esta última puede no ser la mejor opción porque la deuda no se elimina, sino que se contrae con otra persona cuya confianza, de no pagar, se puede perder. Agotadas las opciones, hay entidades que proponen otra solución.
 
Hablamos de la reunificacion de deudas, un instrumento ofrecido por empresas como Inmofinan, que propone soluciones financieras e inmobiliarias. Reunificar deuda, explican, consiste en acumular deudas y recibos. “Con la reunificación de deudas se comprimen en una sola cuota el total de las deudas pendientes: hipoteca, microcréditos, otros préstamos, etc. De esta manera, se reduce la cuota mensual, facilitando el pago”.
 
La ventaja es que, al agrupar todos los pagos en uno solo, se libera algo de la carga económica de cada préstamo pendiente, que en ocasiones incluso se puede renegociar. En resumidas cuentas, la ventaja principal es que las cuotas mensuales son más reducidas, lo que permite un respiro a quienes deben dinero.
 
De la reducción mensual se desprende, eso sí, que el periodo de pago se prolonga, aumenta el número de plazos y, por extensión los intereses. Y a ellos se suman costes asociados como la modificación o la cancelación, por lo que conviene pensarse bien si se usa o no este instrumento financiero. Es posible que, en una situación crítica, una familia prefiera pagar menos aunque tarde algo más en abonar todo lo que debe.
 
Tipos de reunificación
La reunificación hipotecaria es la más utilizada a la hora de reagrupar las deudas de un particular. Hay que considerar que el 83% de los españoles es propietario de una vivienda, según señalaba en 2013 un informe del Banco Central Europeo, y esta será una garantía válida de pago ante el deudor.
 
Como explican en la web de Inmofinan, “la reunificación de deudas suele realizarse con una garantía hipotecaria: el solicitante debe ser propietario o estar pagando una hipoteca”. Entre los diferentes tipos de reunificación, puede ser la más interesante porque las condiciones de pago mejoran, pero también puede acarrear otros gastos.
 
Pese a ello, señalan en Inmofinan, “en función de las necesidades del cliente, sus circunstancias y el importe del que disponer, [la reunificación de la deuda] se podrá solicitar con una garantía persona en vez de hipotecaria”.
 
La reunificación, de hecho, se puede hacer a través de un préstamo personal, con el que se liquidan todas las deudas acumuladas y se asume el coste de este nuevo préstamo, con sus intereses. Hay que tener en cuenta, de nuevo, los gastos de subrogación o cancelación de las deudas que puedan ir asociados, y que pueden hacer que la deuda crezca.
 
No presentar propiedades no será muy bien acogido por las entidades, sabedoras además de que el cliente tiene dificultades financieras, por lo que suele funcionar solo en el caso de pequeñas deudas. Algo que puede variar si se presenta avalista, es decir, a una tercera persona que responde con sus ingresos y bienes, y contra la que se actuará si el deudor no hace frente a sus obligaciones.

 

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