Los convocantes afirman que los recortes ponen en peligro el modelo familiar agrario
La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja) "no suscribe ni apoya" la convocatoria de las centrales sindicales, aunque no ha querido entrar en más detalles.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que ha cerrado sus oficinas, ha denunciado la reducción de gasto público en un momento de crisis para el campo actual, que desde 2003 ha perdido un 31% de sus rentas y 185.000 trabajadores.
La "política de ajustes presupuestarios" supone un retroceso del estado del bienestar "al reducir en cantidad y en calidad" los servicios públicos, lo que tendrá en su opinión "consecuencias muy negativas para el medio rural", que necesita mejoras en el acceso a sanidad, educación y la atención a la dependencia, ha asegurado a través de un comunicado.
La desregulación de los mercados, las importaciones "sin control", la caída del precio en origen de los productos agrarios y el "abuso de poder" de las industrias de transformación y distribución "afecta laboralmente" a los agricultores y ganaderos y "se traduce en una imparable pérdida de rentas y empleos" en el campo, ha denunciado la organización agraria.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) también han mostrado su adhesión a la convocatoria de huelga y su rechazo a "las políticas de recortes".
El modelo familiar agrario "está en peligro con las reformas y recortes", añaden estas organizaciones a través de un comunicado, en el que recuerdan que los agricultores y ganaderos y el mundo rural "sufren especialmente" las políticas de "obsesiva reducción del déficit" y el "frenazo" de la inversión y el crédito.
"El recorte de inversiones, financiación y apoyos a un sector estratégico como el agroganadero pone en peligro el modelo alimentario de toda la Unión Europea, la vertebración del territorio, la igualdad en el medio rural y la conservación del medio ambiente", han denunciado UPA y Fademur.
COAG y UPA coinciden en reclamar "un giro" a favor del modelo social agrario de los agricultores y ganaderos profesionales y de la explotación familiar, que reconozca su importancia estratégica como base de la alimentación y como generador de riqueza y empleo.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que ha cerrado sus oficinas, ha denunciado la reducción de gasto público en un momento de crisis para el campo actual, que desde 2003 ha perdido un 31% de sus rentas y 185.000 trabajadores.
La "política de ajustes presupuestarios" supone un retroceso del estado del bienestar "al reducir en cantidad y en calidad" los servicios públicos, lo que tendrá en su opinión "consecuencias muy negativas para el medio rural", que necesita mejoras en el acceso a sanidad, educación y la atención a la dependencia, ha asegurado a través de un comunicado.
La desregulación de los mercados, las importaciones "sin control", la caída del precio en origen de los productos agrarios y el "abuso de poder" de las industrias de transformación y distribución "afecta laboralmente" a los agricultores y ganaderos y "se traduce en una imparable pérdida de rentas y empleos" en el campo, ha denunciado la organización agraria.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) también han mostrado su adhesión a la convocatoria de huelga y su rechazo a "las políticas de recortes".
El modelo familiar agrario "está en peligro con las reformas y recortes", añaden estas organizaciones a través de un comunicado, en el que recuerdan que los agricultores y ganaderos y el mundo rural "sufren especialmente" las políticas de "obsesiva reducción del déficit" y el "frenazo" de la inversión y el crédito.
"El recorte de inversiones, financiación y apoyos a un sector estratégico como el agroganadero pone en peligro el modelo alimentario de toda la Unión Europea, la vertebración del territorio, la igualdad en el medio rural y la conservación del medio ambiente", han denunciado UPA y Fademur.
COAG y UPA coinciden en reclamar "un giro" a favor del modelo social agrario de los agricultores y ganaderos profesionales y de la explotación familiar, que reconozca su importancia estratégica como base de la alimentación y como generador de riqueza y empleo.


