ASEMUN no ha sido el problema de la UM sino la solución
Es bien sabido que en este país las irregularidades de ámbito fiscal y laboral están muy sancionadas y especialmente mal vistas por parte de cualquier comunidad, ámbito, sector o actividad.
Tal es así que el pasado 20 de octubre salió publicado en diversos medios de prensa que la Universidad de Murcia había tenido que desembolsar 500.000 euros a la seguridad social como consecuencia de irregularidades fiscales y laborales al no tener dados de alta como trabajadores a profesionales externos que actuaban como falsos autónomos, y a cien estudiantes de la Universidad realizando prácticas en Ática como becarios sin estar dados de alta en la seguridad social ni contrato de prácticas; ante tales irregularidades la vicerrectora de Responsabilidad Social, Transparencia e Igualdad, Dña. María del Carmen López, resumió las actuaciones realizadas para regularizar la situación.
En dicho resumen, la vicerrectora expuso como ejemplo de posible responsable a la junior empresa de la Facultad de Economía y Empresa; ante lo cual me veo en la obligación de escribir este artículo para desmentir sus comentarios.
Permítanme presentarme, soy Alejandro Martínez Sánchez, presidente de la Federación de Junior Empresas de la Región de Murcia (FEJERM), y tesorero de la junior empresa de Económicas, ASEMUN. En primer lugar, antes de ser nombrado presidente de la Federación, he estado ejerciendo como tesorero en la junior empresa de económicas los últimos dos años, dos años en los que ha ocurrido un relevo generacional muy importante en diversas junior empresas, siendo ASEMUN una de ellas.
Cuando el actual equipo, del cual formo parte cogimos la asociación, nos encontramos una asociación completamente endeudada recientemente, consecuencia de malas gestiones por parte de la anterior junta; pero con apoyo del decanato de económicas y de la Federación hemos conseguido sanearla, lo que nos ha llevado a obtener un gran prestigio y recuperación de confianza por parte de la Facultad de Economía y Empresa, siendo esa confianza y ese apoyo mayor que nunca. Como detalle, el premio Junior Empresario del año 2016 ha sido precisamente por este saneamiento a nuestro querido Samuel Baños.
Bien, para no desviarnos del tema, la inspección de trabajo ocurrida en Ática tuvo lugar por diversas razones, siendo la primera de ellas las irregularidades ocurridas al contratar a una nueva empresa, Ticarum, principal motivo por el que se realizó la inspección. De esta parte del problema no es necesario comentar nada ya que no tiene NADA que ver con el mundo Junior Empresa.
En lo referente a los cien estudiantes en prácticas, hemos de aclarar las cosas. ASEMUN tenía una UNICA chica en prácticas, cuya duración en Ática no fue superior al año, teniendo la chica toda su documentación en regla, tal como nuestros asesores nos habían recomendado. Obviamente, era la propia Ática quien mediante medio electrónico se ponía en contacto con nosotros, nos indicaba las horas trabajadas por la alumna, así como el precio por hora al que se le remuneraba para que a final de mes se le realizará la factura correspondiente a Ática y así una vez deducidas las retenciones pertinentes pagarle a la alumna unas dietas compensatorias de alimentación y transporte. Vamos, lo que viene siendo los gastos derivados de ir a Ática, desayunar con sus compañeros y comer.
Pero los más de 90 alumnos restantes, procedentes de la asociación de Informática, INFOMUN, estaban ya con este modelo desde el año 1993 sin problema alguno. Es más, las Junior Empresas de Murcia con este modelo YA HABIAN SUPERADO CON ÉXITO una inspección de trabajo con este modelo sin problema alguno. Reforzando así la confianza tanto de la UM como de Ática en una fórmula de éxito que viene de Francia y da la vuelta al mundo entero. ¿Qué ha cambiado esta vez para que exista sanción? ¿Tiene algo que ver que todos los problemas vengan de los numerosos ex gestores del CEUM que se han infiltrado en Junior Empresas? ¿No ha quedado más remedio que sancionar vista la pasividad del decano de esta facultad ante algunas irregularidades puntuales? Ciertamente, han podido existir algunos alumnos que han estado demasiado tiempo en el mismo puesto generando una posible relación laboral, pero ¿No hubiera llegado únicamente con sancionar a estos casos particulares? ¿O a sus responsables directos? Lo siento, pero le tengo mucho aprecio al dinero público y pagar todos la pifia de unos pocos…
Es por ello que, desmiento las palabras de la vicerrectora de Responsabilidad Social, haciendo constar que antes de haber lanzado comentarios al aire y haber dado como consecuencia a este intento de desprestigiar la imagen de las Junior Empresas haga el favor de informarse primero, ya que así nos evitaremos mayores manchas de tinta. Es más, yo no he conocido los años al frente de la universidad del ex rector Jose Antonio Cobacho, pero cuando me pongo a leer actos, desde luego parecen los mejores de nuestra historia.
Por último, solo queda añadir que tanto la Confederación Española de Junior Empresas, así como la Federación, poseen un amplio programa de medidas de transparencia con el fin de evitar situaciones como la vivida en Ática. Me consta que han ido informando puntualmente los últimos dos años de como solventar muchas situaciones y yo, ahora al frente de esta entidad, seguiré haciendo lo mismo con toda la buena voluntad de ayudar a nuestra querida universidad. Ciertamente, estamos en un proyecto transgeneracional donde lo que importa es el alumnado y no los cargos.
Sin nada más que añadir, por ahora, me despido de todos ustedes.





















