La entidad espera recuperar en un año el 60% del capital retirado por los clientes en los últimos meses
El Banco CAM ha logrado revertir en marzo la fuga de depósitos y aumentar en 155 millones de euros el ahorro captado de clientes, según fuentes de la entidad.
Detrás de esta mejora se encuentra una reactivación de la política comercial en las oficinas, que han desplegado estrategias más agresivas para frenar la salida de fondos y captar nuevos clientes.
El objetivo del Sabadell, nuevo propietario de la entidad, es que la CAM -con una cartera de depósitos de unos 28.000 millones de euros- recupere en un año el 60 por ciento del ahorro que ha abandonado la entidad, lo que supone entre 3.500 y 4.000 millones de euros, así como una cifra proporcional en número de clientes.
Para la entidad, la mejora registrada en marzo refleja la renovada confianza de los clientes en un banco que vive una nueva fase de estabilidad y solvencia, después de haber sido adjudicada al Sabadell.
También recoge los esfuerzos que está desarrollando la plantilla en un intento de reflotar la actividad del Banco CAM, que ha sufrido meses de una cierta apatía tras la intervención del Banco de España, en julio pasado.
En diciembre pasado, el Banco CAM fue adjudicado en subasta al Banco Sabadell, y aunque la entidad catalana todavía no ha recibido el visto bueno de Bruselas a la operación, ya ha comenzado a nombrar a sus propios directivos al frente de la CAM, para poner en marcha nuevas estrategias comerciales.
A principios de marzo, el Sabadell puso al frente de la actividad comercial de CAM a Jaime Matas, que se encarga de las oficinas que forman parte del territorio tradicional de la entidad, como es la Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares, y a Jaume Puig, que se ocupará del resto, denominada 'zona de expansión'.
A ellos se unió Adrian Galián, que salió de la estructura del Banco Sabadell para hacerse cargo de la intervención general del Banco CAM, con el objetivo de mejorar los mecanismos de control en esta nueva etapa.
Detrás de esta mejora se encuentra una reactivación de la política comercial en las oficinas, que han desplegado estrategias más agresivas para frenar la salida de fondos y captar nuevos clientes.
El objetivo del Sabadell, nuevo propietario de la entidad, es que la CAM -con una cartera de depósitos de unos 28.000 millones de euros- recupere en un año el 60 por ciento del ahorro que ha abandonado la entidad, lo que supone entre 3.500 y 4.000 millones de euros, así como una cifra proporcional en número de clientes.
Para la entidad, la mejora registrada en marzo refleja la renovada confianza de los clientes en un banco que vive una nueva fase de estabilidad y solvencia, después de haber sido adjudicada al Sabadell.
También recoge los esfuerzos que está desarrollando la plantilla en un intento de reflotar la actividad del Banco CAM, que ha sufrido meses de una cierta apatía tras la intervención del Banco de España, en julio pasado.
En diciembre pasado, el Banco CAM fue adjudicado en subasta al Banco Sabadell, y aunque la entidad catalana todavía no ha recibido el visto bueno de Bruselas a la operación, ya ha comenzado a nombrar a sus propios directivos al frente de la CAM, para poner en marcha nuevas estrategias comerciales.
A principios de marzo, el Sabadell puso al frente de la actividad comercial de CAM a Jaime Matas, que se encarga de las oficinas que forman parte del territorio tradicional de la entidad, como es la Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares, y a Jaume Puig, que se ocupará del resto, denominada 'zona de expansión'.
A ellos se unió Adrian Galián, que salió de la estructura del Banco Sabadell para hacerse cargo de la intervención general del Banco CAM, con el objetivo de mejorar los mecanismos de control en esta nueva etapa.







