La propuesta, que hizo De Guindos y fue desmentida por el PP, se planteará en el Consejo Interterritorial de la próxima semana
La ministra de Sanidad, Ana Mato, ve factible aplicar este mismo año un sistema de ‘copago’ de recetas en función de la renta de los pacientes, por tramos, gracias al cruce de datos informáticos de Hacienda, Seguridad Social y Sanidad, siempre y cuando lo decida el Consejo Interterritorial de Salud.
En conversación informal con los periodistas en los pasillos del Congreso, Mato ha apuntado que los avances informáticos hacen viable la implantación de un sistema que introduzca la progresividad en el "copago" de las recetas, ya que el Gobierno dispone de los datos fiscales y sanitarios de todos los ciudadanos.
Esta medida fue propuesta el pasado lunes por el ministro Luis de Guindos, y desmentida después por el portavoz adjunto del PP, Carlos Floriano.
Y, a su juicio, sería posible hacerlo este año, aunque ha dejado claro que la medida es una de las posibilidades que se van a estudiar con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del próximo miércoles 18 de abril.
Otra de las propuestas de ahorro lanzadas por alguna autonomía, e incluso ya implantada en Cataluña, la del pago de un euro por receta, ha sido descartada por la titular de Sanidad.
Con mejores ojos ve la posibilidad de una contribución progresiva en función de la renta porque, ha insistido, "haremos un sistema que sea sostenible y que desde luego tenga el mínimo perjuicio para los ciudadanos".
La ministra de Sanidad rechazó implantar algún tipo de ‘copago’ por las consultas o prestaciones sanitarias.
"La asistencia sanitaria va a seguir siendo gratuita", ha manifestado antes de explicar que las reformas que el Gobierno pone sobre la mesa se refieren siempre al gasto farmacéutico.
Otras medidas para conseguir el ahorro de 7.000 millones de euros que se marca el Gobierno como objetivo son la regulación del llamado "turismo sanitario" o la implantación de la tarjeta sanitaria única, que evitaría, ha señalado, duplicidades, como la realización de las mismas pruebas clínicas en distintas autonomías.
El Gobierno, ha recordado, está trabajando también en un catálogo de servicios sanitarios básicos que tendrán que cumplir por ley todas las comunidades autónomas y que no supondrá una reducción en las prestaciones sanitarias que precisen los ciudadanos.
En conversación informal con los periodistas en los pasillos del Congreso, Mato ha apuntado que los avances informáticos hacen viable la implantación de un sistema que introduzca la progresividad en el "copago" de las recetas, ya que el Gobierno dispone de los datos fiscales y sanitarios de todos los ciudadanos.
Esta medida fue propuesta el pasado lunes por el ministro Luis de Guindos, y desmentida después por el portavoz adjunto del PP, Carlos Floriano.
Y, a su juicio, sería posible hacerlo este año, aunque ha dejado claro que la medida es una de las posibilidades que se van a estudiar con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del próximo miércoles 18 de abril.
Otra de las propuestas de ahorro lanzadas por alguna autonomía, e incluso ya implantada en Cataluña, la del pago de un euro por receta, ha sido descartada por la titular de Sanidad.
Con mejores ojos ve la posibilidad de una contribución progresiva en función de la renta porque, ha insistido, "haremos un sistema que sea sostenible y que desde luego tenga el mínimo perjuicio para los ciudadanos".
La ministra de Sanidad rechazó implantar algún tipo de ‘copago’ por las consultas o prestaciones sanitarias.
"La asistencia sanitaria va a seguir siendo gratuita", ha manifestado antes de explicar que las reformas que el Gobierno pone sobre la mesa se refieren siempre al gasto farmacéutico.
Otras medidas para conseguir el ahorro de 7.000 millones de euros que se marca el Gobierno como objetivo son la regulación del llamado "turismo sanitario" o la implantación de la tarjeta sanitaria única, que evitaría, ha señalado, duplicidades, como la realización de las mismas pruebas clínicas en distintas autonomías.
El Gobierno, ha recordado, está trabajando también en un catálogo de servicios sanitarios básicos que tendrán que cumplir por ley todas las comunidades autónomas y que no supondrá una reducción en las prestaciones sanitarias que precisen los ciudadanos.



