El Colegio Oficial lamenta que no se le haya consultado y alertan de los graves perjuicios a la agricultura y el empleo
El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos (COIARM) ha mostrado preocupación por la situación medioambiental que sufre el Mar Menor y los problemas que de dicho estado se derivan. También ha alertado sobre la situación del sector agrario, que atraviesa una crisis sin precedentes causada por la sequía y la falta de recursos hídricos y alternativos, lo que hace peligrar su futuro.
“Desde el COIARM queremos expresar nuestro malestar por no haber recibido consultas acerca de las medidas que se están tramitando en el parlamento regional para paliar la degradación que sufre la laguna del Mar Menor. Tampoco entendemos que nuestro colectivo profesional no haya sido incluido en ninguna de las comisiones técnicas que estudian la situación”, lamenta el decano del COIARM, Andrés Martínez, quien ha recalcado “la más absoluta disponibilidad de nuestro colectivo para todas las administraciones y agentes sociales con el objetivo de abordar las soluciones técnicas al problema”.
Los ingenieros agrónomos consideran injusto y reduccionista culpar de la situación al modelo de explotación agrícola de la zona, arbitrando solo medidas para el sector agrario “que provocarán pérdidas millonarias, además del consiguiente impacto en el empleo”. Según afirman, existen otros factores que también contribuyen a la contaminación del Mar Menor que no se abordan por ningún lado.
Aseguran los ingenieros agrónomos que basta con hacer un pequeño ejercicio de memoria para comprobar que no solo ha cambiado el paisaje agrícola, sino que también lo han hecho los paisajes urbanos y costeros, “que han modificado el ecosistema considerablemente: se han desarrollado importantes infraestructuras hidráulicas, energéticas, sanitarias, de saneamiento, playas o puertos, que han conformado un nuevo escenario. Sin duda, todas ellas adecuadas y necesarias en su momento para el fin que perseguían, pero quizás no todas en sintonía con el conjunto del ecosistema Campo de Cartagena-Mar Menor”.

