La empresa de Molina reduce un 31% sus emisiones de CO2, unas 3.500 toneladas de gases efecto invernadero
La empresa de Molina Auxiliar Conservera ha obtenido por segundo año consecutivo la certificación AENOR de la Huella de Carbono que genera la actividad de fabricación de envases metálicos para la conserva. Este certificado implica dificultad en su cálculo, esfuerzo a nivel de concienciación, compromiso e inversiones y un “sostenible” ejercicio de transparencia a la hora de hacer público el desempeño en algo tan sensible como la huella de carbono.
Con este compromiso por la minimización del impacto ambiental de los procesos de producción, la empresa murciana ha logrado reducir desde en 2016 en torno a un 31% las emisiones de dióxido de carbono (CO2), lo que representa unas 3.500 toneladas de emisión a la atmósfera.
Para conseguir este logro medioambiental, Auxiliar Conservera ha contratado energía procedente de fuentes renovables, además de realizar importantes inversiones en instalaciones energéticamente más eficientes y una reducción en la generación de residuos, como tres de las medidas más importantes que han adoptado.
Fuentes de la empresa señalan que continuarán trabajando en esta línea, por lo que confían en lograr más reducciones en años sucesivos, al tiempo que tratan de concienciar a sus trabajadores en que “el cambio climático es una realidad y debemos ponernos manos a la obra”, añaden.
Auxiliar Conservera es el tercer fabricante de envases metálicos en España, pero el primero de capital netamente nacional. Además de su planta en Molina de Sevilla, cuenta con otras fábricas en Monteagudo, La Rioja (Agoncillo), Sevilla (Molina del Alcor) y Chile (en la ciudad de Coronel).
Sus ventas anuales rondan los 150 millones y una plantilla superior a los 700 trabajadores.








