Los investigadores proponen aturdir y sacrificar los animales con aceite de clavo en cristales de hielo
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Un trabajo de las universidades públicas de la Región que permite doblar la vida útil del pescado refrigerado ha recibido el XVI Premio Nacional de Investigación de Acuicultura Jacumar 2017, que convoca el ministerio de Agricultura y Pesca.
La investigación aborda el aturdido y sacrificio de peces de acuicultura con aceite esencial de clavo nanoencapsulado embebido en cristales de hielo, que disminuye el sufrimiento animal y mejora la calidad y la vida útil del pescado refrigerado.
Este trabajo se enmarca dentro de un proyecto de I+D financiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) a través del Programa Operativo Plurirregional de Crecimiento Inteligente.
En él han colaborado la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y la Universidad de Murcia (UM), junto con tres empresas de suministro de pescado y fabricación de hielo de San Pedro del Pinatar.
Además, ha prestado su asesoramiento Marta Arizcun, adscrita a la Estación Experimental de Acuicultura del Instituto Español de Oceanografía (IEO) de Puerto de Mazarrón, donde se han realizado algunos ensayos.
La investigación ha demostrado que la nueva tecnología desarrollada disminuye de forma muy significativa los tiempos necesarios para el aturdido, hasta tiempos inferiores a un minuto, durante el sacrificio, disminuyendo significativamente el estrés sufrido durante el sacrificio respecto del método tradicional por parte de peces de granja como dorada y lubina.
Mejora de la calidad
También, se ha conseguido una mejora muy significativa en la calidad de los filetes del pescado, como la dorada, cuando el ejemplar es aturdido y sacrificado utilizando esta nueva tecnología.
Igualmente, se ha demostrado que la carga microbiológica de los filetes de doradas aturdidas con esta nueva tecnología es menor que la observada en filetes obtenidos con el método tradicional.
Por ello, se ha conseguido duplicar, prácticamente, la vida útil de estos filetes, desde los 12, 13 ó 14 días para un procesado y envasado normal, hasta los 28 días de filetes procesados y envasados en condiciones ultralimpias y de doradas aturdidas y sacrificadas con esta nueva tecnología.
Este tema de investigación es el objeto de las tesis doctorales de Amanda Esperanza López Cánovas y de Laura Navarro Segura, doctorandas de la UMU y la UPCT, respectivamente.

