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POLÍTICA MONETARIA

El sucesor de Draghi, partidario de reducir “gradualmente” los estímulos monetarios

Redacción Miércoles, 07 de Marzo de 2018 Tiempo de lectura:

Weidman asegura que si repunta la inflación no habrá motivo para prolongar las compras de deuda

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[Img #53891]El presidente del Bundesbank y potencial sucesor de Mario Draghi, Jens Weidmann, se ha mostrado partidario de reducir de forma gradual los estímulos aplicados por el Banco Central Europeo (BCE) a la economía.

 

Así lo ha defendido el banquero en la presentación de los resultados anuales de la entidad Bundesbank en 2017. “Creo que hay una buena razón para reducir las compras de activos más pronto que tarde y fijar una fecha clara para su finalización”, señaló.


Weidmann cree que si la economía de la eurozona sigue mostrando una evolución “satisfactoria” y repunta la inflación, no habrá motivo para que el Consejo de Gobierno no finalice las compras de deuda este año.


Así mismo Weidmann también hizo hincapié en que la normalización monetaria de la eurozona “llevará tiempo” y abogó por una reducción “gradual y confiable” del grado de laxitud de la política monetaria cuando las perspectivas económicas de la zona euro lo permitan.


No hay que olvidar que el nombre de Jens Weidman suena cada vez con más fuerza como candidato a la presidencia del BCE el próximo octubre de 2019, cuando Mario Draghi finalice su mandato. La elección del ministro español Luis de Guindos como futuro vicepresidente del BCE, no ha hecho sino elevar aún más las opciones de Weidmann para convertirse en dirigente del banco central.

 

Draghi apuesta por mantener los estímulos para llevar la inflación hacia el objetivo del 2%
Por su parte, el presidente del BCE, Mario Draghi, ha pedido mantener los estímulos a la economía de la zona euro para llevar la inflación hacia el objetivo de cerca del 2%.


Así lo defendió Draghi la semana pasada durante su discurso frente a la Comisión de Economía del Parlamento Europeo, en la que señaló que pese a la “robusta” recuperación de la economía de la zona euro, la inflación aún debe mostrar “señales más convincentes” de un ajuste al alza de forma sostenida.


Mientras tanto, el BCE se prepara para una eventual guerra de divisas tras acusar Draghi, de forma velada, a Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de los EEUU, de realizar duras declaraciones para debilitar el dólar y dar así un empuje a la economía norteamericana.


Si el dólar se deprecia y el euro se sigue fortaleciendo, las exportaciones europeas serán menos competitivas y las condiciones financieras serán más duras. Impidiendo así que la inflación continúe su recuperación al alza para situarse “por debajo pero cerca del 2%” que se ha marcado el BCE.


Pero no es lo único que preocupa al BCE. La bajada de impuestos de Donald Trump también preocupa ya que puede hacer que la Reserva Federal suba las tasas de interés, provocando así un mayor desajuste entre las políticas monetarias de ambos bancos centrales.


Si bien Draghi se resiste a retirar los estímulos y no ceder a las presiones que reclaman ya una subida de las tasas de interés, lo cierto es que en marzo podría verse obligado a reducir la compra de activos y continuar con la normalización de la política monetaria.

 

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