La constructora que presidente Florentino Pérez se ha visto forzado por los bancos UBS y Société Général, que le habían amenazado con ejecutarle los títulos de la energética si no aportaba nuevas garantías
La constructora ACS ha vendido hoy el 3,692% de Iberdrola, con lo que su presencia en el accionariado de la compañía eléctrica queda por debajo del 15% (en concreto, en el 14,85%). Según el precio de venta notificado esta mañana a los mercados, de 3,62 euros por título (que supone un descuento del 7% respecto al cierre del martes), ACS ha obtenido 798.275.594,4 euros por las 220.518.120 acciones de Iberdrola de las que se ha desprendido.
Teniendo en cuenta el precio medio de adquisición de los títulos de Iberdrola por parte de ACS (7,1 euros, según señaló con motivo de su última presentación de resultados, el pasado 1 de marzo), las minusvalías brutas derivadas de esta acelerada venta ascenderían a 767.403.057,6 euros.
La constructora presidida por Florentino Pérez ha tenido que llevar a cabo urgentemente esta operación, que en el mercado ya se interpreta como el inicio de la definitiva salida de la constructora del accionariado de Iberdrola, forzado por las entidades financieras extranjeras a través de las cuales tenía ese porcentaje de títulos.
En concreto, y tras la caída del valor bursátil de Iberdrola de los últimos días, que había situado el precio por acción por debajo de los 4 euros, UBS y Société Général habían amenazado a ACS con ejecutarle hoy mismo esta participación si no ponía garantías adicionales o la colocaba en los mercados de inmediato.
Según ha reconocido la propia ACS a la CNMV, el impacto directo que esta venta obligada tendrá en sus resultados de 2012 será enorme: 540 millones de euros. La única manera de compensarlo será obtener plusvalías a lo largo del año con la venta de otros activos considerados no estratégicos por un valor de unos 600 M€.
Teniendo en cuenta el precio medio de adquisición de los títulos de Iberdrola por parte de ACS (7,1 euros, según señaló con motivo de su última presentación de resultados, el pasado 1 de marzo), las minusvalías brutas derivadas de esta acelerada venta ascenderían a 767.403.057,6 euros.
La constructora presidida por Florentino Pérez ha tenido que llevar a cabo urgentemente esta operación, que en el mercado ya se interpreta como el inicio de la definitiva salida de la constructora del accionariado de Iberdrola, forzado por las entidades financieras extranjeras a través de las cuales tenía ese porcentaje de títulos.
En concreto, y tras la caída del valor bursátil de Iberdrola de los últimos días, que había situado el precio por acción por debajo de los 4 euros, UBS y Société Général habían amenazado a ACS con ejecutarle hoy mismo esta participación si no ponía garantías adicionales o la colocaba en los mercados de inmediato.
Según ha reconocido la propia ACS a la CNMV, el impacto directo que esta venta obligada tendrá en sus resultados de 2012 será enorme: 540 millones de euros. La única manera de compensarlo será obtener plusvalías a lo largo del año con la venta de otros activos considerados no estratégicos por un valor de unos 600 M€.








