La entidad mantendrá sus inversiones en Latinoamérica y no da por perdida la batalla de YPF
CaixaBank, el banco de La Caixa, ha ganado en el primer trimestre del año 48 millones de euros, un 84% menos que en el mismo período de 2011, tras absorber íntegramente en ese periodo el total de las necesidades de dotaciones exigidas por el Gobierno, de 2.436 millones de euros.Según ha informado hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la generación de resultados y la disponibilidad del fondo genérico, de 1.835 millones, han permitido realizar en este período todas las provisiones estimadas por el Real Decreto del Gobierno para sanear al sistema financiero.
"El gran esfuerzo realizado permite incrementar la fortaleza del balance y proteger los resultados futuros", ha asegurado el grupo que preside Isidro Fainé.
El margen bruto de la entidad ha alcanzado los 1.672 millones, un 8,3% más, y refleja, según CaixaBank, la buena evolución de las comisiones y la materialización de plusvalías, registradas en resultados de operaciones financieras, que mitigan la mayor aportación al fondo de garantía de depósitos respecto al ejercicio anterior.
El margen de explotación de CaixaBank ha llegado a 889 millones, un 25,3% superior, gracias a la gestión activa de los márgenes de las operaciones, de los volúmenes y de las rentabilidades y, también, de la cartera de renta fija, junto con una estricta política de racionalización y reducción de los costes.
La entidad también ha mantenido en el último trimestre el volumen de negocio (+0,5%), ha consolidado su solvencia, con un core capital (Basilea II) del 12,4%, y ha elevado su liquidez hasta los 29.436 millones, un 10,6% de los activos totales.
"La solidez de la estructura de capital de CaixaBank permite cumplir holgadamente, ya desde el momento actual, con los mayores requerimientos de Basilea III, sin necesidad de acogerse al periodo transitorio fijado hasta el 2019", ha señalado el banco.
El margen de intereses del grupo ha crecido un 10,2%, situándose en los 883 millones, pese al entorno de inestabilidad de los mercados financieros, la contención del crecimiento de los volúmenes gestionados, la fuerte competencia por la captación de depósitos y el aumento del coste de las emisiones en los mercados mayoristas.
En cuanto a la ratio de morosidad de CaixaBank, ésta se ha situado en el 5,25% y continúa manteniendo por tanto un diferencial positivo frente al 8,16% de media del sector financiero en febrero, gracias, sobre todo, "a la exigente gestión del riesgo y a una muy intensa actividad de recobro".
La ratio de cobertura ha alcanzado el 61%, aunque este porcentaje se ha elevado hasta el 138% considerando las garantías hipotecarias.
Por segmentos, la ratio de morosidad en particulares ha sido del 1,95% y del 3,93% en empresas, sin incluir promotores.
Los recursos propios computables del Grupo han ascendido a 17.641 millones, con un excedente de 6.862 millones sobre el requerimiento mínimo regulatorio.
La liquidez se ha situado a 31 de marzo en 29.436 millones de euros, en su práctica totalidad de disponibilidad inmediata, alcanzando el 10,6% de los activos totales. En concreto, el aumento en el primer trimestre de 2012 asciende a 8.488 millones de euros.
Por otro lado, los vencimientos pendientes de 2012 se han situado en 1.839 millones de euros.
La cartera de inmuebles de CaixaBank ha alcanzado los 1.574 millones de euros netos, con una cobertura del 36%.
De los activos inmobiliarios adjudicados, el suelo representa un 17%, con una cobertura del 59%.
La exposición de CaixaBank al sector promotor ha ascendido a 21.708 millones de euros, con una reducción en el primer trimestre de 2012 de 730 millones de euros, un 3,3% menos, y representa aproximadamente un 12% sobre el total del crédito a la clientela.
La cobertura de los activos problemáticos de financiación al sector promotor se ha situado, a 31 de marzo, en el 40,4%, 129% con garantías hipotecarias (25,5% a 31 de diciembre de 2011 y 114% con garantías hipotecarias).
Además, una parte del impacto del Real Decreto de saneamiento del ladrillo corresponde a la dotación de una provisión genérica del 7% sobre la cartera en situación normal del sector promotor. Considerando esta provisión, la cobertura sobre la cartera crediticia problemática del sector promotor a 31 de marzo alcanza el 50% (74% sobre los activos dudosos).
CaixaBank anunció a finales de marzo la compra de Banca Cívica por unos 1.000 millones de euros, aunque esta operación no ha tenido impacto en las cuentas del primer trimestre de la entidad catalana.
Esta fusión por absorción conformará la entidad líder del mercado español, con unos activos de 342.000 millones de euros y más de 14 millones de clientes.
La integración de Banca Cívica permitirá obtener sinergias desde el primer momento, que alcanzarán los 540 millones tras el tercer año, mientras que los costes de reestructuración se calculan en 1.100 millones de euros netos de impuestos.
La compra de Banca Cívica no requerirá ayudas públicas ni tendrá ningún coste para el resto del sector financiero "gracias a las fortalezas financieras de CaixaBank y a la adecuada cobertura de los riesgos de Banca Cívica".
Inversiones en Latinoamérica
La Caixa mantendrá sus inversiones en Latinoamérica porque entiende que la expropiación del 51% de las acciones de Repsol en YPF es un hecho aislado y, según su presidente, Isidre Fainé, hay que confiar en el derecho internacional, pues se trata de un "partido" que aún no se ha acabado.
En una rueda de prensa previa a la Junta General de Accionistas de CaixaBank, Fainé ha llamado a la "calma" ante el reciente anuncio de expropiación de Repsol, donde CaixaBank tiene un 12,8% del capital.
Ha precisado que no contempla hacer provisiones por la expropiación, ya que ello equivaldría a "dar la razón" al Gobierno argentino, y ha añadido que ahora se debe buscar un "precio justo" por ese paquete accionarial.
Fainé ha recordado que los gobiernos "están actuando" y ha añadido: "un partido no se acaba cuando se hace un gol. Se trata de una eliminatoria y una eliminatoria tiene muchos minutos".
Asimismo, ha apelado a la calma y a su confianza en el derecho internacional, frente al "hacer las cosas al estilo compadre", y ha añadido que "al final, lo razonable siempre acaba saliendo".
Fainé ha subrayado además que CaixaBank seguirá apostando por su "gran acuerdo" con el grupo del empresario mexicano Carlos Slim, al que ha definido como un "socio idóneo" para la expansión en Latinoamérica.
Por su parte, el consejero delegado de CaixaBank, Juan María Nin, ha abundado en esta apuesta por Latinoamérica al explicar que están a punto de cerrar acuerdos para la apertura de oficinas bancarias en Colombia, Chile y Estados Unidos, y que en todo momento están analizando posibles operaciones en este continente.








