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Opinión | Mente sana, empresa sana
Martes, 29 de Mayo de 2018
Roberto Crobu

La lección del Real Madrid en gestión del talento: el caso Cristiano Ronaldo

Todavía entusiastas por la victoria de la decimotercera y sin haber pasado escasos cinco minutos del levantamiento de la copa, la periodista tiró de la lengua a Cristiano Ronaldo en un afán poco elegante de buscar la noticia sin respetar el momento madridista. La respuesta del portugués fue poco a poco eclipsando el entusiasmo merengue con una doble frase lapidaria: “Fui muy feliz en el Real Madrid, pero los próximos días hablaré”.  

 

[Img #55536]Lo que más llama la atención del mensaje no es lo que vaya a pasar los próximos días, sino el lenguaje en tiempo verbal pasado, como dando por hecho que para Cristiano la etapa en el Real Madrid ha terminado.

 

Sin duda esto puede haber calado el miedo en la afición blanca por la tan inminente fuga del talento portugués. La fuga del talento…  vaya…  algo que cada vez más impresiona y lleva a auténticos quebraderos de cabeza a managers, gerentes y directores de recursos humanos.  Y seguro que más de uno tendría una receta para ‘retener ese talento’ en el Real Madrid.

 

Y ahí reside el gran error de principio que sin embargo el Real Madrid está dando lección en saber gestionar eficazmente.

 

El talento si lo retienes, se detiene.  Curiosamente  mi amigo Juan Carlos Cubeiro, en esta misma línea, la tarde de la final tuiteaba sobre una nueva tendencia en recursos rumanos que indica pensar que el talento en lugar de retenerlo, hay más bien que entretenerlo.  Por cierto Cubeiro, junto con Leonor Gallardo, acaban de firmar y publicar un libro en el que comparan la figura de Cristiano, al servicio de su majestad, el Real Madrid, con la de James Bond, al servicio de la Reina de Inglaterra.

 

Quizá más de un madridista pensará que la comparación no se sujeta porque 007 jamás traicionaría a la reina yendo a trabajar para otro país. Cierto.  Pero ahora resulta que ya no estamos en el periodo de la guerra fría. El enemigo ya no es el comunismo. Vivimos en la cuarta revolución industrial, donde todo cambia y no de manera lineal, sino exponencial e imprevisible. La guerra fría, por muy peligrosa que se antojase, pasó a convertirse en algo mucho más llevadero ante el escenario VUCA que por primera vez  usó el U.S. Army War College para describir la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad del mundo surgido precisamente tras el fin de la guerra fría.

 

No casualmente VUCA es como llamamos ahora el escenario socio-económico-político de la cuarta revolución industrial.

 

Y en este escenario el talento ya no se puede manejar como en la guerra fría. Más aún, si cabe, el talento millennial. Remitiéndonos a las evidencias científicas aportadas por las investigaciones del dr. Anders Erikson de la Universidad de Florida, el talento necesita estar constantemente estimulado, ejercitado y entrenado de una manera intencionada y con visión de propósito. Según sus hallazgos, son necesarias al menos 10 mil “horas de  vuelo” para desarrollar una serie de simples competencias y convertirlas en “Talento”.  Por cierto, 10 mil horas, según el estudio, equivalen a entre 9 y 10 años.  Adivine Vd. ¿cuántos años lleva Cristiano en el Real Madrid?

 

Qué duda cabe de que Cristiano seguramente haya tenido la oportunidad de emplear con provecho esas 10 mil horas en el real Madrid en los últimos años. El mismo lo afirma diciendo que fue muy feliz. Pero quizá su visión de propósito haya cambiado.

 

Pero qué duda cabe de que el “matrimonio” entre Cristiano y el Real Madrid no solo fue feliz, sino que muy provechoso. El portugués ha contribuido a lo largo de sus nueve años de servicio a cuatro champions y tres balones de oro, además de ligas, copas y otros títulos menores.

 

En el Real Madrid saben muy bien que CR7 fue rentable. Si mañana se fuera, quizá sería una pena, pero siempre mejor que esta relación haya terminado en lugar de que nunca hubiese iniciado.

 

Y esta es la filosofía que todavía muchos managers, gerentes y directores de RRHH todavía fatigan en asumir para lograr una adecuada gestión del talento en sus empresas. Hablando con muchos directivos todavía me encuentro  la muy frecuente argumentación  de que no contrataron a esta o aquella persona porque no le daba la garantía de que después de un tiempo prudente seguiría permaneciendo fiel a su empresa (por tiempo prudente a veces se indica 2 años, y a veces más años).

 

Mi respuesta es siempre: ¿Y por qué no? Todo talento es importante y necesario mientras contribuya a resultados útiles.

 

Los nuevos restos en la gestión del talento de las empresas en la cuarta revolución industrial sitúan la cuestión no tanto en si una persona se mantendrá o no fiel a una empresa, sino en qué manera la empresa será capaz de extraer el máximo partido de su talento mientras esa persona esté y preste servicio en ella.

 

Establecer un ratio de rentabilidad del talento es algo relativamente sencillo. Se puede intervenir con indicadores que permitan cuantificar los costes laborales y de inversión en el talento de una persona, por la contrapartida económica que deriva de su contribución a los resultados obtenidos en la empresa.

 

Gracias a ello, en el Real Madrid, por mucho que duela perder a CR7, su rentabilidad ha sido exponencial en estos años. Otras empresas, como Google por ejemplo, tienen establecido el plazo y los tiempos a partir de los cuales una persona que se marcha podrá considerarse adecuadamente amortizada. Y  según refiere la compañía este plazo en general no llega siquiera al año: esto significa que Google es capaz de aprovechar el talento de una persona en  menos tiempo que un año, convirtiéndolo en rentable y siendo capaz de monetizar su paso por ella, dentro de este plazo.

 

¿Cuánto tiempo necesita su empresa para monetizar el talento de las personas que pasen por ella?  Las políticas de gestión del talento han de considerar estos factores y las empresas que lograrán ganar la batalla por el talento serán aquellas capaces de establecer sistemas de trabajo que permitan recortar estos tiempos logrando cada vez una mayor y mejor productividad.   

 

Ojalá el ejemplo del Real Madrid sirva para que algunos de una vez abandonen la vetusta e insultante filosofía de la “retención del talento”, y abracen nuevas políticas orientadas a la gestión ágil y provechosa del mismo.   

      

@robcrobu   

 

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