La mayoría de las patologías oculares se pueden operar e incluso ser reversibles
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El sentido de la vista tiene al ojo como su órgano principal y probablemente sea el sentido más importante de todos. Es por eso que es necesario estar informados de cuáles pueden ser las enfermedades o afecciones más comunes que podemos sufrir.
Los trastornos de los ojos suelen ser uno de los problemas más comunes por los que la gente consulta al médico durante todas las etapas de la vida. Los que se suelen dar con mayor frecuencia son las infecciones locales, pero también existen problemas relacionados con su funcionamiento y el envejecimiento, que pueden alterar la visión y afectar mucho la calidad de vida de una persona. Pero hoy en día con los numerosos avances médicos y quirúrgicos que existen, la gran mayoría de las patologías oculares se pueden operar e incluso puede llegar a ser reversibles. Es importante acudir a centros especializados para hacernos revisiones rutinarias y así estar atentos a cualquier señal de alarma, para tener controlada de la mejor manera posible nuestra salud ocular. Existen una gran cantidad y variedad de enfermedades (también unas más graves que otras), que van desde la miopía, las cataratas y el glaucoma, que son muy populares entre la población, hasta la uveítis o el síndrome de Sjögren, mucho menos conocidas, entre otras. Pero en este artículo queremos centrarnos en una enfermedad en concreto, el pterigion.
Me han diagnosticado pterigion ¿Qué es y cuáles son sus causas?
Un pterigion no es más que un bulto elevado y en forma de cuña que aparece en el globo ocular. Se trata de una anomalía ocular relativamente frecuente ente la población en la que el tejido de color rojo y blanquinoso de la conjuntiva crece anormalmente y termina invadiendo la córnea con el tiempo. Lo normal es que crezca siempre de manera horizontal y desde el lado interno del ojo, rara vez lo hará desde el lado externo. El pterigion no produce dolor y sus síntomas (lagrimeo, enrojecimiento o sensación de cuerpo extraño) dependen de la magnitud de la lesión. En aquellos casos más graves, la visión puede verse afectada al cubrir una zona más amplia de la córnea y favorecer la aparición del astigmatismo. Será en estos casos cuando el oftalmólogo recomiende la cirugía.
La causa exacta de la aparición del pterigion se desconoce todavía pero sí que se ha encontrado un patrón, teniendo en común las personas que desarrollan pterigion padecer de ojo seco o estar mucho tiempo expuesto a la luz solar.
Aunque no se conoce la causa, sí se sabe que los factores de riesgo que lo provocan son una exposición excesiva a la luz solar o condiciones ambientales que provoquen irritación, como el polvo, el calor, el aire o el humo, realizar trabajos al aire libre donde se esté expuesto a las condiciones citadas anteriormente y también la edad.
¿Cómo es su tratamiento? ¿Es necesaria la cirugía?
Si el pterigion es pequeño, el tratamiento del oftalmólogo suele ser esteroides para reducir la inflamación y gotas que mantengan lubricado el ojo para reducir la sensación de cuerpo extraño. Pero cuando el pterigion alcanza un tamaño que compromete la visión se extirpa el tejido anómalo.
En aquellos casos en que el tamaño es reducido la extirpación es suficiente, pero en la mayoría de los casos se necesita extirpar también la zona de la conjuntiva adyacente para evitar que vuelva a reproducirse. Actualmente y sobre todo en pacientes jóvenes, en la misma operación se suele hacer una autoplastia conjuntival, esto es un autoinjerto de la propia conjuntiva del paciente en el sitio donde anteriormente se ha quitado el tejido anómalo.
Esta operación se realiza con anestesia local mediante una infiltración subconjuntival y la fijación del autoinjerto conjuntival puede hacerse mediante la sutura convencional o con el uso de adhesivos biológicos.
Una vez extirpado el pterigion, lo normal es que el médico paute la aplicación de unas gotas oftálmicas esteroides 4/5 veces al día durante varias semanas para disminuir la hinchazón y prevenir una nueva formación. Además del uso de las gotas, después de la cirugía es muy importante proteger los ojos de la luz solar usando gafas de sol con protección para rayos UV, ya que la exposición a la radiación ultravioleta puede ser un factor clave en la recurrencia del pterigión.
Por desgracia, es frecuente que los pterigiones vuelvan a aparecer incluso después de su extracción quirúrgica, posiblemente por culpa del estrés de oxidación y/o a la exposición continua a los rayos ultravioletas. Algunos estudios demuestran índices de recurrencia de hasta un 40%, por tanto, un nivel muy elevado e incluso algunas investigaciones evidencian índices de recurrencia más altos en aquellas personas que se han operado durante los meses de verano, probablemente debido a un aumento de la exposición al sol.

