La caída de los bancos y el retroceso de la economía europea, claves en otra semana de pérdidas
La bolsa española perdió esta semana el 3,78 por ciento afectada por la caída de los bancos y la desaceleración de la economía europea.
El cuarto peor resultado semanal del ejercicio estuvo condicionado por la evolución del sector financiero, pendiente de que las autoridades europeas determinen la cifra de capital que debe guardar obligatoriamente y qué cantidad queda a discreción de los reguladores nacionales.
Aparte del rifirrafe con la banca, que soportó la rebaja de la calificación crediticia por parte de la empresa de medición de riesgos estadounidense Standard and Poor's y la indefinición gubernamental sobre la liberación de sus activos inmobiliarios, hubo otros condicionantes que determinaron la bajada semanal.
La notable caída de la actividad industrial en Europa -también en varios países del Viejo Continente, como Alemania- recordó a los inversores que existen enfermedades contagiosas y que la inmunidad es una cualidad que se adquiere después de padecer.
Como parece que las pulgas empiezan a saltar a otros perros, la bolsa alemana bajó esta semana el 3,53 por ciento, mientras que la italiana cayó el 5,82 por ciento, la francesa el 3,19 por ciento, y la británica, el 2,11 por ciento.
Dado que la infección se extiende por el mundo -tampoco hubo datos alentadores de China o de los Estados Unidos, donde la creación de empleo en abril, 115.000 nuevos puestos de trabajo, menos de lo esperado, decepcionó a los inversores-.
Mientras el rumbo económico se encaminaba hacia la recesión o desaceleración, dependiendo del área económica que se mire, no se entendía el papel desempeñado esta semana por el Banco Central Europeo (BCE).
El ortodoxo BCE mantenía los tipos de interés en el 1 por ciento, advertía contra la inflación y desatendía las propuestas para estimular el crecimiento económico en Europa que el fin de semana alegraban esta triste primavera, pues la canciller alemana, Angela Merkel, y 200.000 millones de euros podían servir para detener la sangría laboral y la política de recortes.
Pese a todo, la bolsa española registró nuevos mínimos anuales en esta semana, por debajo de 6.800 puntos, aunque en las dos últimas sesiones de la semana, y debido al castigo recibido con anterioridad, se desmarcó de la evolución seguida por las plazas internacionales.
En cuanto a la evolución de las empresas del principal indicador de la bolsa española, las integrantes del IBEX 35, bajaron veintisiete, repitió cotización una, Endesa, y subieron siete.
La mayor caída correspondió a Acerinox, que cedió el 8,87 por ciento; Sacyr bajó el 8,69 por ciento, y OHL, el 7,62 por ciento.
El principal avance recayó en IAG, que ganó el 3.12 por ciento, mientras que Indra subió el 2,13 por ciento, y Grifols, el 1,97 por ciento.
Todos los grandes valores cayeron: Repsol, el 5,6 por ciento; BBVA, el 2,48 por ciento; Telefónica, el 2,43 por ciento; Iberdrola, el 2,25 por ciento, y Banco Santander, el 1,47 por ciento.
La próxima semana el mercado nacional, representado por el índice IBEX 35, que partirá de 6.876 puntos, responderá a los resultados de las elecciones presidenciales francesas, generales griegas y de algún estado alemán.
El cuarto peor resultado semanal del ejercicio estuvo condicionado por la evolución del sector financiero, pendiente de que las autoridades europeas determinen la cifra de capital que debe guardar obligatoriamente y qué cantidad queda a discreción de los reguladores nacionales.
Aparte del rifirrafe con la banca, que soportó la rebaja de la calificación crediticia por parte de la empresa de medición de riesgos estadounidense Standard and Poor's y la indefinición gubernamental sobre la liberación de sus activos inmobiliarios, hubo otros condicionantes que determinaron la bajada semanal.
La notable caída de la actividad industrial en Europa -también en varios países del Viejo Continente, como Alemania- recordó a los inversores que existen enfermedades contagiosas y que la inmunidad es una cualidad que se adquiere después de padecer.
Como parece que las pulgas empiezan a saltar a otros perros, la bolsa alemana bajó esta semana el 3,53 por ciento, mientras que la italiana cayó el 5,82 por ciento, la francesa el 3,19 por ciento, y la británica, el 2,11 por ciento.
Dado que la infección se extiende por el mundo -tampoco hubo datos alentadores de China o de los Estados Unidos, donde la creación de empleo en abril, 115.000 nuevos puestos de trabajo, menos de lo esperado, decepcionó a los inversores-.
Mientras el rumbo económico se encaminaba hacia la recesión o desaceleración, dependiendo del área económica que se mire, no se entendía el papel desempeñado esta semana por el Banco Central Europeo (BCE).
El ortodoxo BCE mantenía los tipos de interés en el 1 por ciento, advertía contra la inflación y desatendía las propuestas para estimular el crecimiento económico en Europa que el fin de semana alegraban esta triste primavera, pues la canciller alemana, Angela Merkel, y 200.000 millones de euros podían servir para detener la sangría laboral y la política de recortes.
Pese a todo, la bolsa española registró nuevos mínimos anuales en esta semana, por debajo de 6.800 puntos, aunque en las dos últimas sesiones de la semana, y debido al castigo recibido con anterioridad, se desmarcó de la evolución seguida por las plazas internacionales.
En cuanto a la evolución de las empresas del principal indicador de la bolsa española, las integrantes del IBEX 35, bajaron veintisiete, repitió cotización una, Endesa, y subieron siete.
La mayor caída correspondió a Acerinox, que cedió el 8,87 por ciento; Sacyr bajó el 8,69 por ciento, y OHL, el 7,62 por ciento.
El principal avance recayó en IAG, que ganó el 3.12 por ciento, mientras que Indra subió el 2,13 por ciento, y Grifols, el 1,97 por ciento.
Todos los grandes valores cayeron: Repsol, el 5,6 por ciento; BBVA, el 2,48 por ciento; Telefónica, el 2,43 por ciento; Iberdrola, el 2,25 por ciento, y Banco Santander, el 1,47 por ciento.
La próxima semana el mercado nacional, representado por el índice IBEX 35, que partirá de 6.876 puntos, responderá a los resultados de las elecciones presidenciales francesas, generales griegas y de algún estado alemán.




