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Opinión |
Martes, 20 de Noviembre de 2018

¿Dónde está la financiación empresarial?

[Img #59527]Existen innumerables empresas con una gran capacidad emprendedora y con proyectos interesantes que, gestionados de forma adecuada, supondrían un salto cuantitativo y cualitativo importante. El problema, en muchas ocasiones, está en encontrar los recursos financieros necesarios, e iniciar la senda del crecimiento supone que se requerirán unos niveles de inversión superiores a los que ya se tenían. La ampliación necesaria de la capacidad productiva provocará un incremento de inversiones en inmovilizado, y el aumento en el nivel de actividad generará un volumen de inversión adicional en necesidades operativas de fondos. Veamos algunas de las alternativas de financiación para estas operaciones.

 

La financiación bancaria aporta fondos sin alterar la composición accionarial de la compañía, pero tiene como inconvenientes su sensibilidad al ciclo económico, a la etapa de madurez de la compañía y a su endeudamiento actual. Si los analistas de riesgos consideran que la empresa ya tiene un elevado grado de endeudamiento, o que sus flujos de caja no tienen cierta recurrencia, la posibilidad de obtener fondos por esta vía son menores.

 

El préstamo participativo es una vía que se encuentra a caballo entre los recursos propios y ajenos. El tipo de interés del préstamo se compone de una parte variable, que se determina en función de la evolución de la actividad de la empresa, y de una parte fija. Los préstamos participativos tienen la consideración de deuda subordinada, por lo que su grado de exigencia en situación de insolvencia se situaría justo por delante de los accionistas. Si tomamos como referencia los datos de ENISA (1) , en el año 2017 se formalizaron 481 préstamos por un desembolso total de 41,2 millones de euros. El 60% de las empresas financiadas tenían menos de 2 años de antigüedad y el 57% de la inversión fue destinada a empresas en crecimiento. Por provincias, más del 60% de la inversión fue a parar a empresas de Madrid y Cataluña.

 

El Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Para poder cotizar en el segmento de empresas en expansión del MAB es necesario poner en el mercado un free float (capital que fluctúa libremente en el mercado) de, al menos, dos millones de euros. Cotizar en un mercado financiero tiene como principales ventajas: una mayor visibilidad, mejor acceso al capital para el desarrollo de nuevos proyectos, un valor de mercado y una mayor liquidez de sus acciones.

 

La actividad de capital riesgo suele definirse como una actividad financiera consistente en la toma de participación, temporal y minoritaria, en empresas no cotizadas con el objetivo de obtener una plusvalía mediante una desinversión. Tomando datos de la Asociación Española de Entidades de Capital-Riesgo (ASCRI) (2), la inversión en el año 2017 ascendió a 4.957,9 millones de euros (715 operaciones realizadas en 596 empresas, 92% de las cuales eran PYMES) contra los 3.619,7 millones de euros del año anterior (603 operaciones). El periodo medio de permanencia genérico se sitúa entre 4 y 7 años, con una TIR cercana al 25%. El socio de capital riesgo suele involucrarse en la marcha de la empresa con su participación en el consejo de administración, lo que le permite intervenir en la toma de decisiones estratégicas, así como prestar su asesoramiento y apoyo.

 

En función de la fase en la que se aporte el capital a la empresa participada se distinguen las siguientes modalidades: capital semilla o seed capital (apoya la financiación de estudios de mercado y de viabilidad de posibles proyectos), capital de arranque o startup financing (financia el inicio de la producción e introducción de productos en el mercado), empresas en crecimiento o expansion financing (dirigida a empresas consolidadas, en fase de expansión, que necesitan músculo financiero para acometer inversiones en aumento de capacidad productiva o ampliación de sus mercados), adquisiciones apalancadas (compras de empresas en las que una parte sustancial del precio de la operación es financiada con deuda, en parte garantizada por los propios activos de la empresa adquirida) y, por último, capital de sustitución o replacement (la entrada se hace para sustituir a un grupo de accionistas y dar un nuevo enfoque a la empresa).

 

En la Región de Murcia, la empresa consultora Franco Linares SL está presente como asesor especializado en la búsqueda de socios inversores o socios industriales, y en las operaciones de fusiones y adquisiciones entre compañías. Para más información: [email protected]


José María Franco (Socio Director de Franco Linares SL)  

 

(1)  Datos publicados por la Empresa Nacional de Innovación (ENISA) en su informe anual de 2017.
(2) Datos del informe de actividad ASCRI 2018.

 

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