Hasta el 63% de los españoles comprarán productos que no necesitan, según los datos del comparador Acierto.com
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Al fin ha llegado el esperado Black Friday; una jornada que cada vez cuenta con más adeptos y que algunos comercios han decidido adelantar al lunes. Esta tendencia está convirtiendo lo que era un día de compras en una semana de descuentos online. Pero, ¿cómo los aprovechan los consumidores españoles? La última encuesta realizada por el comparador de seguros Acierto.com revela que hasta 3 de cada 5 comprarán sin pensar. Y no es el único dato preocupante del estudio.
Sí, pues la entidad también desvela que casi dos millones de españoles son adictos a las compras por Internet. La cifra llama ciertamente la atención, pues esta clase de transacciones suelen realizarse de forma más meditada; tanto, que más del 90% de los internautas compara precios antes. ¿Por qué no lo hacen en esta ocasión entonces? Pues porque la mayoría de ellos no cuestionan la autenticidad de las rebajas -solo 2 de cada 10 lo hacen-. Su comportamiento también es fruto del efecto llamada de las promociones.
Tal será esta influencia que se estima que en esta ocasión participarán más del 55% de los españoles. El perfil de comprador que más gastará estos días será el de mujer joven entre los 25 y 45 años con una capacidad adquisitiva media-alta. Además serán muchas las que compren productos para ellas mismas. Aun así, se calcula que las ventas del Black Friday y el Cyber Monday supondrán hasta un tercio de la facturación navideña.
Cómo detectar la adicción a las compras.
Por fortuna -y dado que a la mayoría de los afectados les cuesta reconocer que la padecen- es posible detectar esta adicción -oniomanía- de la mano de una serie de señales. Para empezar, los síntomas son muy parecidos a los de otras adicciones: excitación o tensión antes de realizar la compra y satisfacción o reducción de la ansiedad (momentáneas) después. Que el deseo sea tan fuerte que prime por encima del trabajo o la economía familiar, por ejemplo, puede ser otro gran indicador.
También puede percibirse como una pérdida de control a la hora de evitar la compra o detenerla; y de malestar cuando no es posible realizar la adquisición que se desea. Esto produce impaciencia, nerviosismo e irritabilidad. En todo caso no es necesario que se trate de productos muy caros sino que es más importante que la compra sea innecesaria y se produzca en gran cantidad.
Para abordarlo es necesario un tratamiento psicológico -incluso es posible que se requiera de ayuda psiquiátrica en algunos casos más grave-. Existen distintas técnicas que permiten al paciente gestionar su malestar y sensaciones. Contar con un seguro de salud privado nos brindará la oportunidad de hacerlo con mayor rapidez. Ahora bien, la mayoría limitan a un número anual las visitas a este tipo de especialista. Razón de más para comparar entre distintas pólizas.
Es muy importante, asimismo, recalcar que tras este trastorno suele encontrarse un descontrol de los impulsos, pensamientos irracionales y, sobre todo, una falta de autoestima o incapacidad para tolerar la frustación que lleva a los pacientes a actuar de esta manera.
Compras compulsivas y, ¿adictivas?
Precisamente y según los expertos, el 80% de las personas adictas a las compras son mujeres. Además este trastorno suele estar asociado a otros relacionados con el consumo de estupefacientes, trastornos de la conducta alimentaria, ansiedad, etcétera. Por otra parte y en términos más generales, cabe comentar que hasta el 63% de los españoles adquirirán productos motivados por las rebajas en sí mismas -aunque no los necesiten- e incluso animados por el packaging (3 de cada 5) o por el anuncio (el 70%).
Una combinación de premisas que este año nos llevará a gastar una media que rondará entre 200 y 300 euros. En todo caso, muchos consumidores experimentarán sentimientos de culpa. Y serán "tan grandes", que hasta el 30% acabará devolviendo lo que ha comprado o subiéndolo a una plataforma de venta de segunda mano.

