
Valencia, Murcia y Andalucía... En esta regiones, las organizaciones agrarias están denunciado el bajísimo precio que se paga por la naranja: de ocho a diez céntimos el kilo en el caso de la variedad Navelina y un máximo de 18 céntimos para la Salustiana. Esto en el campo al agricultor, pues el consumidor final afronta precios de hasta dos euros el kilo, diez veces más.
La razón de estos bajos precios es la masiva entrada de naranja sudafricana tras el acuerdo comercial entre la UE y Sudáfrica, lo que no permite al agricultor siquiera cubrir los costes de producción, que rondan los quince céntimos por kilo.
Desde Asaja, por ejemplo, se indica que los precios que se están pagando en España son “ muy inferiores a los cotizados en la misma época del año anterior" (hasta 25 céntimos el año pasado), lo que provoca "fuertes" pérdidas económicas a los productores, que optan en muchos casos por dejar la cosecha en el árbol.
Ante esta situación, son muchos los agricultores que se están planteando arrancar árboles.

