La tasa interanual se sitúa en el 1,9% tras seis meses consecutivos de caídas
Los precios subieron en la Región en abril un 1,8%, el mayor incremento de los registrados en las distintas comunidades autónomas, y casi medio punto por encima de la media nacional, según los datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística.
Aún así, en el acumulado del año el IPC es del 1,1% y en tasa interanual se mantiene en el 1,9%, dos décimas menos que la media nacional.
En el conjunto de España, la inflación interanual subió dos décimas y se situó en el 2,1% tras seis meses consecutivos de caídas, principalmente por la repercusión del precio de la electricidad que subió más de ocho puntos, hasta el 9,4%.
Respecto a marzo, los precios subieron un 1,4% especialmente por la repercusión de los precios del vestido y el calzado, que aumentaron el 9,9%, por el inicio de la nueva temporada primavera-verano.
La inflación subyacente -que excluye la variación de los precios de los alimentos frescos y la energía- disminuyó una décima respecto al mes anterior y se situó en el 1,1 %, con lo que su diferencia con el índice general aumentó un punto.
Debilidad del consumo
A juicio de la patronal Croem, el dato de abril en la Región sigue mostrando una moderación de los precios no regulados, debido a la debilidad del consumo y la continúa caída del margen empresarial. En cambio el aumento de precios regulados como el de la electricidad puede tener un efecto perjudicial sobre la actividad económica.
"En un difícil contexto como el actual -afirman-, hay que valorar muy detenidamente el efecto que pueden tener medidas fiscales sobre el consumo si no van acompañadas de otras complementarias que reduzcan los costes empresariales".
Aún así, en el acumulado del año el IPC es del 1,1% y en tasa interanual se mantiene en el 1,9%, dos décimas menos que la media nacional.
En el conjunto de España, la inflación interanual subió dos décimas y se situó en el 2,1% tras seis meses consecutivos de caídas, principalmente por la repercusión del precio de la electricidad que subió más de ocho puntos, hasta el 9,4%.
Respecto a marzo, los precios subieron un 1,4% especialmente por la repercusión de los precios del vestido y el calzado, que aumentaron el 9,9%, por el inicio de la nueva temporada primavera-verano.
La inflación subyacente -que excluye la variación de los precios de los alimentos frescos y la energía- disminuyó una décima respecto al mes anterior y se situó en el 1,1 %, con lo que su diferencia con el índice general aumentó un punto.
Debilidad del consumo
A juicio de la patronal Croem, el dato de abril en la Región sigue mostrando una moderación de los precios no regulados, debido a la debilidad del consumo y la continúa caída del margen empresarial. En cambio el aumento de precios regulados como el de la electricidad puede tener un efecto perjudicial sobre la actividad económica.
"En un difícil contexto como el actual -afirman-, hay que valorar muy detenidamente el efecto que pueden tener medidas fiscales sobre el consumo si no van acompañadas de otras complementarias que reduzcan los costes empresariales".

