Arabia Saudita, situación económica y relaciones con nuestro país
Arabia Saudita es la economía más grande de Oriente Medio y el país árabe más rico.
La política de obras públicas a gran escala emprendidas por el gobierno, así como la inversión extranjera directa y la solidez del sistema bancario y financiero, han permitido al país convertirse en la economía regional número uno y una de las más grandes del mundo.
Sin embargo, es sabido que la economía de Arabia Saudita se basa casi en su totalidad en el petróleo.
Una prueba de cómo llega a afectar fue cuando el crecimiento del PIB del país disminuyó gradualmente desde 2015 hasta un punto en que la economía entró en recesión en 2017 (‐0,5%).
En ese año 2015, el país redujo su producción de petróleo en virtud de los acuerdos de la OPEP.
El Reino Saudí pudo reducir su déficit presupuestario (del 17.2% al 8.3%) aprovechando sus reservas de divisas y emitiendo bonos.
Desde entonces hasta ahora, Arabia Saudí ha conseguido continuar la reducción de su déficit con una combinación de retirada de activos y préstamos nacionales e internacionales, y se proyecta que caiga al 1% del PIB para 2022.
El alcance de esta reducción de déficit dependerá de la implementación del Programa de Balance Fiscal y ahorros de gastos según lo determine la Oficina de Racionalizaciones de Gastos ‐Bureau of Spending Rationalization‐.
El Reino ya ha reducido los subsidios al agua, la electricidad y los productos derivados del petróleo e introdujo un Impuesto al Valor Agregado.
No obstante, esto ha tenido un impacto negativo en la inflación, que aumentó a 3% en enero de 2018 (aumento anual).
El FMI ya ha revisado el crecimiento del PIB saudí al alza, de 1.1% a 1.6% para 2018 y de 1.6% a 2.2% para 2019.
Principales sectores
Agricultura: representa el 2,6% del PIB y emplea a casi el 5% de la población activa.
No es un sector muy productivo si se tienen en cuentan las grandes inversiones estatales de las que se ha beneficiado.
Debido a las restricciones geográficas y climáticas (sequías), Arabia Saudita importa la gran mayoría de sus insumos agrícolas y alimenticios.
La escasez de agua es un grave problema regional que probablemente enfrentará el país en los próximos años, ya que el cultivo, cada vez mayor, de trigo presenta la amenaza del agotamiento del agua.
Industria: representa el 44,2% del PIB.
Está dominada por actividades no manufactureras (perforación petrolera). El país tiene las reservas de petróleo más grandes del mundo y también es el mayor productor y exportador de petróleo del mundo.
El petróleo representa más del 90% de las exportaciones y casi el 87% de los ingresos del gobierno (y el 42% del PIB).
No obstante, la participación del sector industrial no petrolero ha aumentado gracias a las inversiones del estado saudí en la diversificación económica.
Servicios: representan el 53,2% del PIB y emplean a la gran mayoría de la población.
Este sector está dominado principalmente por el turismo, los servicios financieros y bancarios y el sector de seguros.
El turismo genera ingresos muy altos (casi 4 millones de turistas por año), en particular debido al Hajj, el peregrinaje a La Meca, que se espera que todos los musulmanes realicen al menos una vez durante su vida.
Relaciones con España
Durante los últimos años las relaciones comerciales entre España y Arabia Saudí han tenido una evolución muy positiva.
La balanza de bienes, desequilibrada por la importación de crudo del país saudita, ha ido mejorando poco a poco, y la balanza de servicios es muy favorable para España.
Somos uno de los principales proveedores de servicios de ingeniería en Arabia Saudí, entre los que destacan el diseño, la construcción y la participación en infraestructuras.
Es habitual la participación de empresas españolas en los concursos públicos para la construcción de puentes y carreteras, además de otras infraestructuras.
La percepción de la empresa española es muy buena en Arabia Saudí y además las empresas públicas saudíes aceptan de buen grado su incursión en los proyectos.
Esto se pondría en situación de riesgo ante una hipotética cancelación de los contratos existentes para la venta de armas con el país saudí.
Las exportaciones a Arabia Saudita crecen cada año: en el actual, las ventas han venido aumentando a un ritmo del 6,9% hasta agosto. O lo que es lo mismo, 104 millones más que en el mismo plazo de 2017.
Por otro lado, España está dependiendo cada vez más del petróleo saudí: en lo que va de año se han disparado las importaciones un 23%.
En los próximos años cabe esperar que el peso del país asiático en la exportación de material de defensa crezca, debido principalmente al compromiso adquirido con Navantia para la construcción de cinco corbetas firmado el pasado mes de julio.
Sólo este contrato representa 1.800 millones de euros, más que todo lo gastado por Arabia Saudí en nuestro país en los cinco anteriores años.
La polémica con las armas
La venta de armas por parte de España a Arabia Saudí no deja indiferente a la opinión pública y despierta sentimientos de rechazo a nivel global.
Sin embargo, analizándolo de forma reflexiva y objetiva, vemos que, por una parte, se puede constatar que los principales proveedores de armas a Arabia Saudí son Estados Unidos, con un 60,8%, y Reino Unido, con un 22,9%.
España suministra un 2,4% de las armas que importa el país saudí, una cantidad poco significativa cuya eliminación no representaría un freno en su importación de este tipo de productos.
Proyectos
En cuanto a proyectos, uno de los grandes acuerdos comerciales fue el archiconocido Ave Medina‐La Meca, construido y operado por empresas españolas.
Éste se estrenó recientemente, con más de año y medio de retraso y sin estar a pleno rendimiento, ya que hasta 2019 no alcanzará las velocidades de 300 kilómetros por hora.
En 2011, se adjudicó el proyecto por un valor de más de 6.000 millones de euros. El consorcio español estaba compuesto, entre otras, por Adif, Cobra (ACS), Ineco, Indra, OHL, Renfe o Talgo.
A ello se han sumado otros grandes proyectos, como el metro de Riad, construido por FCC y que en verano comenzó sus pruebas.
Más de 35 compañías tienen presencia en la principal economía del Golfo.
Junto a las constructoras o tecnológicas, también grupos del sector comercio como Inditex, con casi 180 tiendas, o Mango tienen importantes intereses en Arabia Saudí.
Los principales productos exportados por España hacia Arabia Saudí en 2017 fueron, principalmente, trenes y material ferroviario, según estadísticas de Icex.
Por valor, el segundo producto en importancia fueron los de confección femenina.
Otras mercancías incluidas entre las más comercializadas van desde los pavimentos y
revestimientos cerámicos a automóviles, pasando por municiones, farmaquímica o productos siderúrgicos.
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