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Las cosas a peor semana tras semana

Cuando una semana pensamos que las cosas no deben ir a peor, la siguiente se encarga de sacarnos del error.

Lo cierto es que los hechos estaban cantados, pero no se esperaba una composición en “Si mayor”. ¡Por fin Bankia estalló!, otro hecho que estaba cantado, pero que, como sucede en algún otro caso, el Banco de España ha estado mirando para otro lado, mientras un Consejo formado por políticos y sindicalistas actuaba como creía oportuno.

La necesidad de la reforma financiera era algo sabido por todos y lo que siempre extrañó es por qué no se hacía siendo tan necesaria. Habría que preguntar al Sr. Fernández Ordoñez –puesto al frente del Banco de España por el Sr. Zapatero- por qué actuó con tanta negligencia y “servilismo” para con su postor. Recuerden aquello de que “la banca española es modélica”. Así hemos llegado a esta situación que reclama una solución urgente si es que hay solución posible.

Por fin el viernes el Gobierno hizo públicas una medidas de reforma financiera que parecen bien orientadas, pero no sabemos si suficientes, porque aquí nadie parece saber cual es la auténtica verdad, y se dan noticias donde la necesidad de financiación de los bancos van desde 50.000 millones de €, hasta más de 150.000. Las discrepancias son tales que han llevado al nombramiento de evaluadores independientes. Roubini –el economista que predijo la crisis a la que caminaba la economía mundial- va mucho más allá y afirma que la banca española necesita entre 100.000 y 250.000 millones de euros este año para recapitalizarse y mantener las ratios de capital que pide la ABE (Autoridad Bancaria Europea). Por el contrario Luis de Guindos ha calculado que al Estado le costará menos de 15.000  millones de € ayudar a las entidades que tengan problemas para cumplir con el nuevo plan de saneamiento del sector. Es posible que tales diferencias se deban al diferente enfoque de cada cual; pero ello no disminuye la importancia del problema ni el peligro de que nuestra economía se debilite aún más y tengamos que ingresar en la UVI.

La Comisión Europea ha publicado las previsiones económicas y en ellas se señala que España no podrá reducir su déficit presupuestario a los valores que se le exigen para 2012 (5,3%) y para 2013 (3%); por el contrario se señalan valores de déficit del 6,4% para este año y 6,3% para el próximo. Esto también era cosa esperada, alcanzar los límites establecidos requiere de unas medidas que cierran toda posibilidad de crecimiento y ahí está la cuadratura del círculo económico. Pero si se sabe que esto es así y se reconoce oficialmente ¿por qué no se corrigen las tasas de reducción del déficit y se concede alguna posibilidad al crecimiento?

En un estado de recesión (como sucede en estos momentos y se agravará en el segundo semestre) y un lentísimo crecimiento en 2013  -entre el 0,3 y el 0,5%- es imposible generar empleo, antes al contrario seguirá creciendo en contra de la finalidad principal de la reforma laboral, pero la verdad es que empezamos a dudar de que esta reforma –sin duda bien orientada en otra situación económica- sea útil en una economía  que sufre de tan fuerte debilidad.

Nuestra economía se desmorona porque no se tomaron a tiempo las medidas necesarias, el enfermo ha ido empeorando y hoy su capacidad de reacción es muy escasa.

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