Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Opinión |
Lunes, 11 de Marzo de 2019

Los últimos dictadores

En plena era de las ‘trastornaciones’ digitales me acabo de cruzar con una de las situaciones más graciosas y tristes a la vez que haya podido ver en la última década. En una sesión de trabajo con estudiantes de diferentes universidades andaluzas tenían el debate sobre qué ejemplo o qué medidas funcionarían mejor para incluir en los planes de acción de las inminentes elecciones que se producen en el primer trimestre de muchas asociaciones.


Normalmente cuando uno hace su plan de acción para el año venidero interesa saber todo lo que se ha probado ya, todo lo que funciona, todo lo que no, y de repetir algo que al menos sea con una formula diferente. Unos lo hacen para evolucionar o mejorar una tendencia de éxito, otros para no desviarse mucho del camino correcto.


Llamó mucho mi atención, que estos chicos estaban cambiando actas como si fueran cromos. No hacían nada ilegal puesto que, siendo miembros de esa red es información cuyo secretario está relativamente obligado a entregarles. Lo gracioso del tema es que normalmente estos requerimientos de información podrían dilatarse semanas, incluso meses, pero ahora en cuestión de segundos hablaban no solo del contenido sino de resúmenes para no tener ni que leerlas.


Se le atribuye a Friedrich Nietzsche la frase “Dios ha muerto” siendo esta en realidad de Fiódor Dostoyevski… Pues bien, primicia para los que siguen viviendo en 1995: “El bloqueo burrocrático ha muerto”. Tanto el que quiera información como aquel que tiene que facilitarla están a un único clic en su móvil de liberarla o autorizar un envío. Ya no vale lo de “Tengo que pasar por la oficina”, “El documento no está escaneado” “Son demasiados documentos para hacerte un envío postal, te lo puedo acercar en la próxima asamblea (3 meses más tarde y cuando ya no hace falta).


Importa explicar dos segundos la traza digital que puede dejar un documento en una red nacional para quien no sepa de lo que estamos hablando. Hoy en día cuando se hace un acta (resumen de una reunión con mucha gente trabajando temas), hasta la entidad más rudimentaria la manda por correo en formato PDF. Si desde una entidad Nacional se manda un acta a todos los socios esta podrá quedar archivada en secciones regionales y locales. De igual manera las secciones locales pueden intercambiar actas con información interesante o una federación autonómica por muy diversos motivos. Impugnaciones, asistencia a una situación, consultas, custodia de actas de sus secciones locales como un servicio más para proteger su historia si llega un pirómano (clásico o digital) ... Esto viene a significar que, aunque un tonto de cualquier nivel no quiera pasarte un documento puede que ya lo tengas en tu histórico y viceversa.


Por no tener, estos chicos no tenían ni un portátil, ya mucho menos copias en papel o páginas sueltas recibidas por correo o fax como antaño se podría trabajar. Y es que hoy en día en pleno auge de las políticas de transparencia y buen gobierno se ha vuelto extremadamente complicado seguir sometiendo a la gente con ignorancia. Estos pobres chicos a pesar de que su secretario de su federación autonómica les estuviera bloqueando o dando largas estaban reconstruyendo su pasado con pequeños archivos que conseguían de muy diversos sitios legítimos, correos electrónicos viejos, otros secretarios o compañeros con más antigüedad de dentro de su red que la recibieron.


¿Todavía muchos se atreven a sostener que todo está inventado y que no estamos en plena revolución tecnológica? Cuando pregunté que quién estaba haciendo de tapón por aguantar su carguito me dijeron rápidamente “Uno de los últimos dictadores” y eso se me ha grabado de por vida.


Eran Junior Empresarios, ¡cómo no! hablando en esta columna… Pero en el fondo me llevo una alegría, porque si bien hasta hace nada se podrían tener paradas sin actividad de una red concreta a comunidades autónomas enteras o universidades a capricho de caudillos de chiste por fin eso ya es imposible.


Mucha suerte a estos valientes que luchan por su formación real y no por poner un cargo en su LinkedIn. Hace ya bastante que si ese cargo no se sustenta por actividad visible… Resta más que suma.


@ismael_novo

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.