Y ahora le toca al SMS, ya era hora
La consejería de Hacienda, por fin, va a supervisar el Servicio Murciano de Salud. Lo hará en fase previa mediante un interventor y no a posteriori, una vez realizado el gasto, que es como se venía haciendo hasta ahora.
Efectivamente las cuentas no cuadran y es que en esta ‘casa’ (el SMS), que tiene un presupuesto de más de 1.700 millones de euros, los loros comen chocolate hasta hartarse. Hace unos días contaba aquí ejemplos de cómo el descontrol en horarios, por ejemplo, es la tónica frecuente en muchos centros, de las finquitas en que han convertido algunos sanitarios sus departamentos mientras sus superiores miran hacia otro lado o de absurdos horarios en sábado que se hacen en el bar de la esquina o haciendo la compra en Mercadona. Otros van a lavar el coche, a ver jugar al tenis, se pasan los ratos muertos chateando desde su portátil a través del Messenger o jugando a los marcianitos (soy un antiguo). Pero no son los únicos. ¡Ojo! que no digo que sea la generalidad, ni mucho menos. Lo digo para que quede claro, que luego me llueven los indignados que amenazan con ‘atenderme’ en su consulta cuando necesite de sus servicios.
Lo que sí debía indignar a estos que se ofenden con estruendo y publicidad, corporativistas en superlativo, son ingresos de hasta 10.000 euros/mes limpios de polvo y paja y en más de una nómina para que Hacienda no retenga lo que le corresponde. Quien se merezca los 10.000 ‘euricos’ de nada, perfecto. Que los cobre, y más si es preciso. Pero ya es hora de poner coto a aquellos que ‘justifican’ hasta 368 guardias al año (sí, 368 guardias anuales, más que días), y se las pagan, por supuesto. Y de frenar también el abuso de las 'peonadas' a partir de la una de la tarde en algún hospital que será mejor no mencionar pero que está en mente de todos.
Hay más de un caso de estos y los gerentes de área, o como se les llame, no sólo lo saben, si no que fueron ellos quienes propusieron esa extraña forma de inflar un salario en contraprestación a un puesto para el que no encontraban facultativo.
En cualquier caso, no solo se ha abusado en personal, también en contrataciones que se hacían sin cargo a presupuesto alguno y así el que venga atrás que arree. Traducido significa que usted, proveedor, que tuvo la desgracia de contratar el SMS póngase a la cola que cobrara más o menos cuando las ranas críen pelo.
Efectivamente las cuentas no cuadran y es que en esta ‘casa’ (el SMS), que tiene un presupuesto de más de 1.700 millones de euros, los loros comen chocolate hasta hartarse. Hace unos días contaba aquí ejemplos de cómo el descontrol en horarios, por ejemplo, es la tónica frecuente en muchos centros, de las finquitas en que han convertido algunos sanitarios sus departamentos mientras sus superiores miran hacia otro lado o de absurdos horarios en sábado que se hacen en el bar de la esquina o haciendo la compra en Mercadona. Otros van a lavar el coche, a ver jugar al tenis, se pasan los ratos muertos chateando desde su portátil a través del Messenger o jugando a los marcianitos (soy un antiguo). Pero no son los únicos. ¡Ojo! que no digo que sea la generalidad, ni mucho menos. Lo digo para que quede claro, que luego me llueven los indignados que amenazan con ‘atenderme’ en su consulta cuando necesite de sus servicios.
Lo que sí debía indignar a estos que se ofenden con estruendo y publicidad, corporativistas en superlativo, son ingresos de hasta 10.000 euros/mes limpios de polvo y paja y en más de una nómina para que Hacienda no retenga lo que le corresponde. Quien se merezca los 10.000 ‘euricos’ de nada, perfecto. Que los cobre, y más si es preciso. Pero ya es hora de poner coto a aquellos que ‘justifican’ hasta 368 guardias al año (sí, 368 guardias anuales, más que días), y se las pagan, por supuesto. Y de frenar también el abuso de las 'peonadas' a partir de la una de la tarde en algún hospital que será mejor no mencionar pero que está en mente de todos.
Hay más de un caso de estos y los gerentes de área, o como se les llame, no sólo lo saben, si no que fueron ellos quienes propusieron esa extraña forma de inflar un salario en contraprestación a un puesto para el que no encontraban facultativo.
En cualquier caso, no solo se ha abusado en personal, también en contrataciones que se hacían sin cargo a presupuesto alguno y así el que venga atrás que arree. Traducido significa que usted, proveedor, que tuvo la desgracia de contratar el SMS póngase a la cola que cobrara más o menos cuando las ranas críen pelo.





















