
La familia Gómez, fundadora de Frutas Esther, mantendrá el control de la empresa con la mayoría del capital social entre o no en la compañía el fondo de inversión Miura.
Fuentes cercanas a la operación confirman que existe un preacuerdo entre los accionistas ajenos a la familia Gómez y el fondo de capital de origen catalán Miura Private Equity. No obstante, subrayan que se trata de un protocolo de intenciones aún no firmado y que pese a lo avanzado de las conversaciones, no hay certeza de que vaya a realizarse la venta de las participaciones. Se trataría de un importante paquete de acciones, pero no mayoritario.
Con esta afirmación quieren dejar claro que la empresa continuaría siendo murciana y pretenden calmar la intranquilidad que se ha adueñado de los 1.500 trabajadores que conforman la plantilla de una de las mayores empresas agroalimentarias de la Región con unas ventas en torno a los 80 millones de euros.
Frutas Esther, con sede en Abarán, centra principalmente su actividad en el cultivo y comercialización de frutas frescas (melocotones, paraguayos, nectarinas, platerinas, ciruelas, albaricoques), uvas y bayas (fresas, frambuesas y arándanos). Además de Abarán, la firma tiene tres delegaciones en Cartaya (Huelva), La Coruña y en Canterbury (Reino Unido).
En sus mercados internacionales destacan Reino Unido, Alemania, República Checa, Países Bajos, Bélgica, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Italia, Sudáfrica y Suiza.
Miura Private Equity,con sede en Barcelona, gestiona activos por más de 700 M€. La firma está especializada en la inversión en pequeñas y medianas empresas españolas. Desde 2008, ha invertido en más de 34 empresas, con operaciones valoradas en más de 800 M€.








