África Occidental
En 2018, la región de África Occidental registró un crecimiento de su PIB del 3,3% superando los 700.000 millones de dólares. Esta región engloba una población de 245 millones de personas, de los cuales alrededor del 65% vive en zonas rurales.
Los países de África occidental son miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental y comparten una moneda común, un banco central, un banco de desarrollo, una bolsa de valores y un regulador bancario.
Hay 15 países en la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental: Benin, Burkina Faso, Cabo Verde, Costa de Marfil, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bissau, Liberia, Mali, Níger, Senegal, Sierra Leona y Togo. Esta institución trabaja para promover la cooperación en la región en una variedad de temas económicos y políticos, incluida la resolución de conflictos.
Con el auge del petróleo en África occidental, muchas multinacionales, como Exxon, están poniendo el foco en la costa de esta zona, donde países como Ghana o Mauritania ofrecen muchas oportunidades de nuevos negocios e inversiones y están proporcionando un importante retorno de inversiones de entre el 25% y el 35%, así como oportunidades comerciales rentables. De hecho, en lo que a petróleo se refiere, se estima que la zona alberga aproximadamente dos mil millones de barriles en crudo.
Petróleo y productos básicos
Además del auge petrolero en la costa oeste de África, también la producción de productos básicos se está desarrollando, exportándose fuera del continente, principalmente a India y China. Productos como el cacao y el café se exportan para luego ser procesados. Por otro lado, recientemente están surgiendo empresas que elaboran estos productos ya terminados con mayor valor añadido de la mano de la categoría ‘Made in Africa’. Actualmente, este sector mueve unos cien millones de dólares anualmente.
Sudáfrica supone un trampolín hacia la costa oeste de África, pues desde aquí, muchas empresas están posicionadas para luego operar en países como Namibia, Angola, Nigeria, Ghana, Costa de Marfil, Senegal o Sierra Leona. Éste es el caso, por ejemplo, de DHL o MAERSK.
Hay una serie de productos que están en demanda en los mercados de África Occidental: Los productos derivados del petróleo como sintéticos, lubricantes, etc. encuentran aquí un mercado potencial y oportunidades para empresas extranjeras.
Por el lado de los materiales de construcción, el desarrollo de infraestructuras en estos países africanos tiene potencial para la exportación de productos como acero, cemento y tubos de metal. En cuanto a los productos alimenticios, hay grandes oportunidades en productos como el vino o licores, donde está aumentando su consumo.
También las prendas de vestir suponen una oportunidad de inversión. En China y países del Sudeste Asiático los costes laborales están creciendo y África se presenta como una alternativa viable. Multinacionales de la talla de H&M o Primark ya están trabajando con proveedores africanos y es previsible que instalen centros de producción. Por otro lado, la empresa China Huajian ha trasladado la mayor parte de su producción a Etiopía.
Por otro lado, algunas de las ciudades más grandes de África occidental se están enfrentando a graves problemas ambientales y buscan apoyo y servicios como la gestión del agua y el tratamiento del impacto del cambio climático.
De acuerdo con el Banco Africano de Inversiones, las tasas de crecimiento han mejorado, la inflación ha bajado, la política fiscal ha mejorado y el retorno de la inversión ha aumentado, si bien la opinión general es que el crecimiento reciente se debe en gran medida a los mayores precios de las materias primas. No obstante, todo apunta a que el crecimiento del consumo por parte de una emergente clase media va a contribuir con el crecimiento de la economía local y, de acuerdo con el informe African Economic Outlook de este organismo, es más fácil y atractivo hacer negocios en países como India o China.
El comercio exterior de la CEDEAO o ECOWAS por sus siglas en inglés, está dominado por la preponderancia de combustibles provenientes de industrias extractivas. Representan las tres cuartas partes (75%) de las exportaciones (excluidas las reexportaciones) y provienen principalmente de Nigeria (73%). Las preparaciones alimenticias de cacao y café (5% de las exportaciones), piedras preciosas (3%) y, en segundo lugar, algodón, frutas comestibles, caucho, plásticos, madera y productos de madera, pescado y mariscos (aproximadamente 1% cada uno).
Europa representa aproximadamente el 28% de las exportaciones de la CEDEAO con el 23% para la Unión Europea. Sudamérica representa el 40%, 34% para Canadá, EE UU y México.
Por otro lado, la apertura comercial fomentada por la CEDEAO muestra un avance sustancial de los países asiáticos y Oceanía como destino de las exportaciones, aglutinando el 16% de las exportaciones, con un 0,3% Oriente Medio. Estas exportaciones están dominadas por Nigeria y Costa de Marfil que llevan entre ellas, el 87% de estas transacciones. Nigeria proporciona el 77% de las exportaciones regionales y Costa de Marfil el 10%. Por su parte, Ghana y Senegal se ubican en tercer y cuarto lugar con 4% y 2% respectivamente. Por otro lado, Mali, el 1,7% de las exportaciones regionales. Cinco países (Benin, Burkina Faso, Guinea, Níger y Togo) representan cada uno el 1% de las exportaciones regionales.
En cuanto a las importaciones regionales, están dominadas por unos diez productos. Los combustibles aún ocupan el primer lugar, representando el 24% de las importaciones totales. Le siguen vehículos de motor, tractores, bicicletas y otros vehículos, en segundo lugar, seguidos por maquinaria, aparatos mecánicos y calderas (3º), maquinaria y aparatos eléctricos (4º), cereales (5º), plásticos (6º), derivados del hierro y el acero (7º), hierro, fundiciones de hierro, acero (8º), productos farmacéuticos (9º) y pescado y marisco (10º).
En cuanto a las exportaciones, Nigeria aparece en una posición dominante al representar el 41% de las transacciones, frente al 18% en Ghana, el 10% para Senegal y Costa de Marfil. Nigeria y Ghana juntos representan el 59% de las importaciones del conjunto frente al 36% para los ocho países de la Comunidad Económica. Los otros cinco países de los Estados miembros de la CEDEAO representan solo el 5% de las importaciones comunitarias.
Según el Banco Mundial, el comercio que debería promover el crecimiento en África occidental se ve obstaculizado por limitaciones institucionales, reglamentarias y de infraestructuras.
Otras restricciones internas y externas están socavando su competitividad. Entre las limitaciones internas se encuentran la presión fiscal, las elevadas tasas de economía sumergida, la dificultad de acceso al crédito y la insuficiencia de los mecanismos de financiación para la exportación, las deficiencias de calidad (cumplimiento deficiente de las Normas ISO de Garantía de Calidad 9001, Versión 2000), el déficit energético, falta de transparencia y buen gobierno, insuficiencia de infraestructura de servicios, alto coste de transacciones comerciales, etc.
La mayoría de los países de la CEDEAO tienen algunos de los niveles más bajos de consumo de energía per cápita en el mundo. El consumo de electricidad en promedio en la CEDEAO se sitúa por debajo del mínimo especificado por la ONU de 1000 kWh requerido para el despegue de la industrialización y muy por debajo del promedio mundial de 2.400 kWh. El Fondo de Energía de África Occidental fue establecido por la CEDEAO en 2000 para establecer una Red eléctrica confiable para la región y un mercado común para la electricidad. La inversión total requerida en la infraestructura es de aproximadamente 24 mil millones de dólares, de los cuales 18 mil millones son para generación de energía y 6 mil para transmisión. Existen oportunidades de inversión en generación, transmisión y distribución, construcción de nuevas centrales eléctricas , ampliación de las líneas de transmisión existentes, expansión de las instalaciones de transporte de suministro de gas existentes, construcción de nuevas redes , fabricación de cableado, transformadores y otros auxiliares equipo.
Por otro lado, una alternativa a las redes eléctricas convencionales puede ser la energía solar. En Nigeria, Ghana, Etiopía y Tanzania empresas como M-Kopa, Offgrid Electric, Azuri, Mobisol, Lumos, GLP están realizando proyectos por valor de mil millones de dólares.
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