El alcalde de Lorca, en el centro, junto a un representante de Cosape y de los trabajadores
La empresa catalana Cosape ha comprado la fábrica de bandejas de plástico para distribución alimentaria de la multinacional italiana Coopbox en Lorca, en situación de concurso, y que despidió hace unos meses a 80 de sus empleados, 40 de los cuales volverán a ser contratados por la nueva propiedad que operará en el mercado con el nombre de Ecobox.
La operación se ha hecho pública en una rueda de prensa en el ayuntamiento de Lorca, en la que el alcalde, Fulgencio Gil, ha estado acompañado por el representante de Cosape Adrián Carreño y por el presidente del comité de empresa de Coopbox, Francisco González.
Dos empresas habían presentado ofertas económicas en abril para quedarse con la fábrica, pero la opción de firma catalana ha sido mejor valorada por la administración concursal, a la que las partes han agradecido su trabajo de las últimas semanas.
La empresa compradora realiza en la operación 800.000 euros y se compromete a la contratación de 40 trabajadores de la plantilla despedida para reabrir de nuevo en los próximos meses con la previsión de llegar a la cifra de cien contrataciones en los meses siguientes ante sus perspectivas de negocio.
El alcalde ha reconocido que hoy ha sido "uno de los días más felices" de su mandato y se ha mostrado satisfecho por la resolución del conflicto laboral que había finiquitado a una de las industrias con mayor plantilla de Lorca.
La nueva propiedad ha agradecido a Gil su colaboración en las negociaciones y el presidente del comité de empresa ha asegurado que en la crisis laboral el alcalde "ha estado al lado de la plantilla no como un alcalde, sino como un compañero".
Bandejas termoformadas
La empresa compradora tiene varias divisiones de bandejas termoformadas en España, una de ellas relacionada con la restauración colectiva para hospitales y colegios, además de otras para el embalaje de cosméticos y el transporte de piezas de automoción.
En Lorca invertirá en tecnología para la producción de bandejas biodegradables o compostables, que era una de las reclamaciones que la plantilla de trabajadores llevaba años realizando a la multinacional italiana.
En la negociación y desarrollo de la operación de compra también ha intervenido el Instituto de Fomento de la Región (Info) que ante el inminente cierre de la factoría comenzó hace meses a trabajar en la búsqueda de posibles inversores.
En la estructura de Ecobox parte de los trabajadores de la antigua plantilla se incorporarán también como accionistas, ha dicho Carreño.
El representante del comité de empresa ha mostrado su satisfacción por el desenlace de la crisis y el mantenimiento de la factoría en Lorca, que comenzó a funcionar hace 26 años.
Pese a que la planta generaba beneficios fue descapitalizada para saldar deudas de la antigua propiedad en otros centros productivos en Italia.







