La patata caliente
Me cuesta mucho añadir contenido a esta columna puesto que, las ventajas de vivir en Murcia en estos tiempos a veces se ven empañadas por los problemas de siempre. Si bien a menudo redacto alguna crítica o propuesta que siempre se ve frenada por la preocupación de molestar a alguien o incluso que bastantes trabas te pone ya la vida como para ganarse nuevos enemigos.
No obstante, mi paciencia se ha vuelto a colmar con la noticia que voy a comentar. En el eldiario.es existe un titular denominado ‘La Inspección Laboral investiga el uso fraudulento de becarios para puestos de trabajo en las universidades españolas’ donde informa de una inspección laboral llevada a cabo en la universidad Pompeu Fabra, así como que el ministerio de Trabajo está realizando inspecciones en varias universidades (como la Autónoma de Madrid) y donde están encontrando casos de fraude. Es una pena leer dichos artículos, revisar el histórico de Junior Empresas de la Confederación Española de Junior Empresas (CEJE) y darme cuenta de que la Universidad Pompeu Fabra no mantiene ni se propone recuperar a uno de nuestros mejores asociados, la ‘Jove Empresa Fabra’.
Actualmente dedico gran parte de mi tiempo a prepararme para tomar el relevo en la cabeza de CEJE y muchos verán en el caso anterior similitudes con nuestra región. Queda clara una cosa, las inspecciones van a seguir, las apoyamos completamente y no tienen nada que ver con la existencia o no de una Junior Empresa en un centro. Son más de 30 años de historia que tienen las Junior Empresas en España y muchos más desde su surgimiento en Francia. Se han recibido ya otras inspecciones de trabajo antaño y no ha habido ningún problema laboral, al contrario, es una oportunidad real de formación para los estudiantes, ese año la auditoría nuestra se multiplica por dos. Contamos detrás con la ayuda de la única asesoría especializada en Junior Empresas en España, sabemos hacerlo bien y lo hacemos mejor aún.
Los genios de la gestión que dejaron morir a la ‘Jove Empresa Fabra’ en Cataluña son los mismos que en Murcia están dejando morir a JUDOC (nuestra extensión en la facultad de comunicación y documentación), la cual sufre un bloqueo que ahora mismo nadie nos está ayudando a solucionar. Ojo, no digo que pase nada irregular dentro, solo que está desapareciendo la información, la difusión, la captación de alumnos y en definitiva las oportunidades para cientos de alumnos de esta facultad que si podemos aprovechar en otras como Económicas.
El descontrol durante la etapa de Orihuela hacía que parte de su equipo nos echaran una mano, pero otros metieran en los equipos de gestión a lo que se conoce como ‘tapones’ cuyo único fin es la desaparición de una Junior Empresa. ¿Qué se consigue con la desaparición de una Junior Empresa? Ninguna gran conspiración, simplemente que todo el dinero que generamos para becas de formación o asistencia a congresos y simposios no exista. Alumnos menos preparados son alumnos que no molestarán, más sencillos de manejar. Me doy cuenta ahora que más que nunca tengo un pie en Bruselas.
Ruego nuevamente a nuestro querido nuevo equipo rectoral, que dentro de las medidas que ya se están tomando, incluyan no solo eliminar estos pequeños tumores del presente sino todos los premios que se han dado a toda la gente que ha puesto zancadillas al asociacionismo en una universidad que antaño, no solo en el empresarial, era referente nacional en cuestiones de participación reglada.
Gracias por vuestro trabajo y rompamos estos ciclos cuanto antes.
Samuel Baños





















