
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, revolucionó hoy los mercados al prometer que activará nuevos estímulos, como bajadas de tipos de interés o compra de deuda, si fuese necesario para impulsar la inflación.
Las palabras de Draghi, pronunciadas en su último foro anual en la localidad portuguesa de Sintra (centro-oeste), llegaron después de que este martes se conociese que la inflación de la eurozona en mayo fue del 1,2%, lejos del 2% que mantiene como meta el BCE.
"En ausencia de mejoras, de manera que el retorno sostenido de la inflación hacia nuestro objetivo se vea amenazado serán necesarios estímulos adicionales", dijo Draghi, que recordó que la política del organismo es "paciente, persiste y prudente" y, por ello, volverán a actuar si se verifica que la meta de inflación continúa en riesgo.
La reacción de los mercados no se hizo esperar: el euro pasó de cambiarse a 1,1243 dólares en la negociación europea del mercado de divisas una hora antes de su discurso a situarse en 1,1182 dólares.
Además, los bonos de todos los países de la eurozona, salvo Italia, están en mínimos históricos de rentabilidad, incluido el español, que se situó en el 0,387%, por debajo del 0,521% anterior.
Las reacciones también fueron inmediatas en las principales bolsas europeas, que habían comenzado la jornada a la baja y se dieron la vuelta, y en Wall Street, que inició la sesión al alza.
El anuncio de Draghi tampoco pasó desapercibido para el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, que publicó varios mensajes en su perfil de Twitter, en los que calificó de "injustos" los comentarios con su país.
"Draghi acaba de anunciar que vendrán más estímulos, lo cual de inmediato devaluó el euro en relación con el dólar, haciendo más fácil para ellos (los europeos) la competencia contra EEUU. Se han salido con la suya con esto durante años, junto con China y otros", consideró Trump.
El presidente del BCE tuvo ocasión de responderle en otro panel del foro en Sintra durante la tarde, en el que defendió que el objetivo de la entidad no es alterar los tipos de cambio, sino la estabilidad de los precios.
Impulsar la inflación
"Tenemos nuestro cometido, nuestro mandato. Y nuestro mandato es la estabilidad de precios definida como una tasa de inflación que está cerca pero todavía por debajo del 2%", explicó.
Draghi sostuvo que, "en próximas semanas", el Consejo del Gobierno del BCE estudiará cómo aplicar esos posibles incentivos para impulsar la inflación, aunque el italiano ya hizo referencia a algunas de las opciones más probables.
Entre ellas, la "política de más cortes en los tipos de interés", así como "medidas que permitan contener factores externos".
También fue explícita su referencia a la compra de más deuda pública y privada, un programa que "todavía tiene considerable espacio".
Otro de los pesos pesados de la programación de este martes en Sintra fue el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, que pronunció un discurso sin sobresaltos en el que desde un principio avisó de que no incluía "comentarios ocultos" sobre las decisiones de política monetaria que anunciará su organismo este jueves.
Carney se limitó a elogiar los avances que se han producido en la forma de hacer política monetaria en los últimos diez años, con un repaso de las innovaciones en la orientación futura monetaria y los programas para impulsar la liquidez, y destacó que el pasado de Europa le permitirá tener un "futuro más brillante".
La agenda de Sintra también incluyó una sesión sobre los 20 primeros años de la unión monetaria presidida por el vicepresidente del BCE, el español Luis de Guindos, y se retomará este miércoles con una intervención del presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
El foro de Sintra del BCE replica un modelo que la Reserva Federal estadounidense (Fed) pone en práctica desde 1978 en la ciudad de Jackson Hole, en Kansas.





