El mercado del vehículo eléctrico en China
En 2018 China produjo más de un millón de vehículos eléctricos, representando más de la mitad de la producción mundial.
El pasado 2015, el presidente Xi Jinping lanzó el Plan Made in China 2025, en el que se recoge el ambicioso proyecto de consolidar al país como líder en el sector de automoción, reducir la dependencia del petróleo y mejorar la calidad del aire.
Estas acciones ya tienen sus resultados y la producción de vehículos eléctricos creció el año pasado un 60% respecto a 2017, casi a la misma velocidad que las ventas. Por otro lado, empresas como BYD y SAIC ya son los principales fabricantes.
El objetivo de este plan es que para 2025 los fabricantes chinos alcancen una cuota de mercado global del 80% y siete millones de vehículos eléctricos en el parque automovilístico chino. Por otro lado, se prevé que en 2020 se supere la barrera de los dos millones de vehículos producidos.
Para lograr estos objetivos, el Gobierno ha establecido una ingente cantidad de incentivos y subvenciones tanto para impulsar la producción como las ventas, así como directrices normativas. De esta forma, se ha impuesto a los fabricantes una serie de cuotas obligatorias de ventas mínimas de vehículos de nuevas energías mediante un sistema de créditos con el fin de incentivar la producción.
Todas estas medidas han permitido que China se consolide como el principal productor y mercado de vehículos eléctricos, muy por delante de Europa, de forma que ya ha empezado a reducir gradualmente los subsidios, beneficiando especialmente a empresas extranjeras tecnológicamente más avanzadas para que trasladen sus centros de producción y cedan su tecnología.
En el caso de España, éste es el segundo mayor productor de vehículos europeo y el octavo del mundo, pero de momento la producción de vehículos eléctricos no llega al 1,5% sobre el total.
Aunque en Europa se ha establecido la prohibición de vehículos contaminantes para 2040, dando tiempo suficiente a la industria automovilística para adaptarse, estos objetivos llegarán tarde y, en cualquier caso, no cuentan con los incentivos chinos al desarrollo del mercado.
En cualquier caso, los fabricantes españoles de componentes automovilísticos sí están haciendo sus deberes y están adaptándose rápidamente, haciendo inversiones en I+D para competir en el nuevo mercado como para abastecer la gran demanda de estos componentes por parte de la industria.
Algunos ejemplos representativos de estas empresas españolas son: Cie Automotive, Batz Group,
Grupo Antolín, Grupo Ficosa, Gestamp automoción, Fagor Ederlan, Caucho Metal Automotive Group.
Otro segmento de mercado dentro del sector de los vehículos eléctricos que puede suponer una oportunidad para las empresas españolas es el de los autobuses, pues China ya cuenta con el mayor parque de estos vehículos con unas 200.000 unidades. Ciudades como Shenzhen, donde muchos fabricantes tienen su sede y factorías, ya cuentan con flotas 100% eléctricas.
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