Los propietarios no han presentado plan de viabilidad * La empresa, que acumula cuatro centenares de acreedores, fue adquirida en 2007 a través de la distribuidora Los Conejos
La familia Ruiz Mateos, propietaria desde el año 2007 de la distribuidora murciana Gambín Garres, no ha presentado ningún plan de viabilidad de la empresa, lo que abocará a su liquidación salvo “milagro de última hora”.Los administradores concursales nombrados por la titular del Juzgado de lo Mercantil número Dos de Murcia ya han presentado su informe inicial, en el que se recoge que la empresa acumula unas deudas de 29 millones de euros repartidas entre cuatro centenares de acreedores, la mayoría proveedores de la firma.
Esta distribuidora se encuentra en suspensión de pagos desde el pasado enero y es una más de las numerosas empresas de los Ruiz Mateos en concurso de acreedores (Clesa, Garvey, Hotasa, Dhul, Elgorriaga, Hibramer, Trapa, Carcesa, Quesería Menorquina…).
La empresa con sede en el Polígono La Serreta, en Molina, era propiedad de Salvador Gambín y los hermanos Esquerdo Herrera. Dispone de una nave de cerca de 6.000 metros cuadrados, una flota de trece vehículos y una plantilla superior a los veinte trabajadores.
La empresa, que contaba con más de tres mil clientes, mantuvo un volumen de negocio en crecimiento y en el año 2005 registró una facturación de 66,4 millones de euros. El año de la adquisición por parte de los Ruiz Mateos a través de la empresa Toribio y Abilio Nieto Gutiérrez, también adquirida en 2006 y conocida como Distribuidora Los Conejos, su facturación se redujo a 47,9 M€; un año después –en 2008- descendió a 39 M€ y desde entonces no ha vuelto a presentar sus cuentas. Esta falta de información al Registro Mercantil podría derivar, una vez entrada en concurso de acreedores, en responsabilidad para sus administradores.
Como publicó MurciaEconomía.com el pasado 5 de enero, los planes de los Ruiz Mateos cuando adquirieron ambas sociedades era crear un gran grupo de distribución que se ocupara de forma muy especial de la venta de los productos del holding: San Patricio, Trapa, Campo Burgo, Dhul, Clesa… y otras muchas que hoy también están en suspensión de pagos. El objetivo era aprovechar la cartera de clientes de Gambín Garres con gran penetración en el Mediterráneo, Castilla-La Mancha y Andalucía, especialmente, distribuyendo marcas como Coca-Cola, Ballantine’s, J&B, Cointreau, además de primeras marcas de conservas y detergentes.
Además de los establecimientos de detallistas, Gambín Garres siempre estuvo bien posicionado en el sector horeca (hoteles, restaurantes y cátering).







