Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

REPORTAJE

¡Qué las máquinas tragaperras no se traguen tus monedas!

La ludopatía se ha convertido en un serio problema que interfiere en la vida

MurciaEconomía Jueves, 11 de Julio de 2019 Tiempo de lectura:

 

Las popularmente conocidas como máquinas tragaperras son una excelente forma de pasar un  buen rato, ya sea solo o en compañía de personas cercanas.  Un magnífico entretenimiento, ideal después de un duro día de trabajo y aburridas obligaciones, especialmente si se ofrecen interesantes promociones, como un bono sin depósito con el que el usuario recibe por parte de un casino una cierta cantidad de dinero para tener la ocasión de jugar en cualquiera de sus instalaciones, de una forma totalmente gratuita, sin necesidad de realizar ningún pago mínimo (a diferencia, por ejemplo, de los bonos de bienvenida, que sí exigen dicho desembolsos).
 
En ningún momento y bajo ninguna circunstancia, las tragaperras deben ser utilizadas con la intención de ganar dinero de una manera fácil, ya que se trata de juegos de azar, en los que solo con suerte puede tocar un premio de cierta cuantía económica. Sin embargo, en muchos casos, se acaba generando una irresistible atracción, conocida como ludopatía, en la que el jugador va invirtiendo cantidades de dinero cada vez más superiores a sus posibilidades económicas, a la vez que aumenta proporcionalmente el tiempo que emplea en el juego, convirtiéndose en un hábito malsano que llega a interferir seriamente en su vida, con negativas consecuencias no solo para él, sino para las personas que están en su entorno emocional más cercano con consecuente deterioro de las relaciones familiares, sociales y laborales de esa persona.
 
Una solución legal
Como puede verse, se trata de un problema muy serio, que ha suscitado el interés de la Ley por combatirlo, siendo quizás la norma más relevante en España al respecto el Real Decreto 2110/1998, de 2 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Máquinas Recreativas y de Azar, que clasifica este tipo de máquinas en tres categorías: A, recreativas, B, recreativas con premio programado y máquinas especiales para salas de juego, bingos y casinos y C, de azar.
 
Esta norma, en su artículo 54 (sobre “Prohibiciones”) dispone que a los operadores de las máquinas, al titular del establecimiento donde se hallen instaladas, y al personal a su servicio les queda en todo caso prohibido: usar las máquinas de los tipos «B» y «C», en calidad de jugadores; conceder créditos o dinero a cuenta a los jugadores y conceder bonificaciones o jugadas gratuitas al usuario. Asimismo, “los titulares o responsables de los establecimientos donde se hallen instaladas las máquinas impedirán el uso de las de los tipos «B» y «C» a los menores de edad, debiendo figurar en ellas, en su parte frontal y de forma visible, la prohibición de uso a los mismos. Podrán, asimismo, impedir el uso o acceso a quienes maltraten las máquinas en su manejo o existan sospechas fundadas de que así pudieran hacerlo”.
 
También pueden verse otras prescripciones para evitar la divulgación masiva de contenido manipulador en la sociedad, como la prohibición expresa de realizar cualquier tipo de publicidad del juego mediante máquinas, con excepción de la que se realice en las publicaciones específicas del sector. La publicidad sobre casinos se regulará por la normativa que les sea de aplicación.
 
Una normativa que se ha visto reforzada con actuaciones de la dirección general de Ordenación del Juego, como la creación del Consejo Asesor de Juego Responsable, un grupo de trabajo en el que participan expertos de reconocido prestigio y experiencia, procedentes de los sectores que se vinculan con el mundo del juego, para construir el juego de azar como una actividad socialmente sostenible y promover la colaboración de todos los colectivos implicados acorde a la mencionada filosofía de prevención e información para el ciudadano.
 
No tiene por qué ser un problema
En cualquier caso, no conviene exagerar exponencialmente los defectos de este servicio y olvidar sus virtudes. Y es que, como se ha dicho, una máquina tragamonedas puede ser un espléndido vehículo para compartir momentos agradables, de esos que luego nunca se quieren olvidar, de una forma similar a otras actividades, como ir a ver una película, acudir a un partido de fútbol o cenar en un determinado restaurante.
 
Prueba la dulce experiencia de jugar al clásico simulador de edificación Monopoly, resuelva los misterios que se le plantean como si de un Sherlock Holmes se tratara, viva emocionantes aventuras poniéndose en el traje de un superhéroe… Y todo ello sin salir de casa, con toda la comodidad que brinda la tecnología de Internet. Olvídese de sus problemas y déjese llevar por el reluciente camino del juego responsable y saludable, que, como ocurre con cualquier otro aspecto de la vida, llevado con buen juicio y sensatez, puede brindarle la oportunidad de experimentar unas sensaciones sublimes.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.