Operaciones internacionales. No hagamos de los límites una barrera
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Las operaciones internacionales son un gran todo que abarcan desde la exportación o la importación de productos a la implantación de sucursales en países extranjeros o incluso la propia apertura de una nueva empresa independiente. Todas ellas están suponiendo una huida hacia adelante para empresas de muchos sectores que han visto en otros países la oportunidad que, actualmente, tanto se complica en España. Si bien en estos días inciertos nada es una apuesta segura, mirar al exterior es una gran apuesta... Si miras bien.
Retomemos la afirmación del novelista. 'El viajero es el extranjero'. Nosotros, los empresarios, seremos los extraños. Nosotros tenemos, pues, la obligación de conocer su mercado, su legalidad, sus normativas... Evitemos los problemas y, además, consigamos los mejores efectos fiscales para nuestras empresas.
El IVA es una de las leyes que presenta mayor complejidad en este tipo de operaciones y es responsabilidad de la empresa tener un conocimiento suficiente que le permita comprender su importancia; se corre el riesgo de no aplicar de manera correcta las disposiciones legales, pudiendo afectar a la acreditación del impuesto e incluso la deducibilidad de las partidas para efectos del impuesto sobre la renta (ISR).
Otro matiz es la diferencia existente entre realizar operaciones nacionales con residentes en el extranjero, que llevar a cabo otras que se consideran importaciones para efectos del IVA, ya sea de bienes tangibles (operaciones que se realizan ante las aduanas del país), que de bienes intangibles y servicios (operaciones que generan el impuesto comúnmente conocido como 'IVA Virtual'). ¿Y cómo conseguir alcanzar la tasa del
0% para ser más competitivo en los mercados internacionales? ¿Y cómo plantear una operación triangular a tres países? ¿Y cómo? ¿Y cómo? Es normal que surjan muchas dudas cuando se trata de una regulación contenida en las reglas de carácter general en materia de comercio exterior, es decir, que normalmente no son conocidas por los contribuyentes.
Sin embargo, ¿por qué hacer de los límites una barrera? La especialización que requieren las operaciones internacionales no es un motivo suficiente como para echarse atrás; lo decíamos antes: mirar al exterior es una gran apuesta. Por eso creemos que es fundamental que las empresas y las organizaciones empresariales, que al fin y al cabo nacen con el fin de representarlas y velar por su profesionalidad, ofrezcan a sus asociados la posibilidad de conocer los entresijos de las operaciones internacionales no desde el miedo a lo desconocido, sino desde la oportunidad de lo que puede quedar por venir.
La globalización no es la Guerra de las Galaxias, pero sí está obligando al empresario a descubrir nuevos mundos. No podemos decir más que aquello de ‘Que un buen profesional te acompañe’.




















