La empresa familiar y su necesidad de ser competitiva
Es incuestionable la intensa presencia de la empresa familiar en el crecimiento y desarrollo económico, de ahí la importancia de su buen funcionamiento.
El impacto económico de las empresas familiares para el mundo es indudable, así como las consecuencias en la competitividad y en el desarrollo de los sectores económicos. Según datos del Instituto de la Empresa Familiar, se observa que:
- En la economía mundial, las empresas familiares suponen entre el 80 y 90%, abarcando todos los sectores de actividad y regiones.
- En España, representa el 89% sobre el total de las empresas, crean el 67% del empleo privado, y son responsables del 57,1% del PIB del sector privado.
Y específicamente en Murcia, según el recientemente presentado estudio Evolución de la empresa familiar en la Región de Murcia 2015-2017, aportan el 61% del empleo, el 49% del valor añadido bruto y representa un 92% del tejido empresarial.
Pero ¿qué es una empresa familiar?
Hay muchos conceptos, pero, en resumidas cuentas, la empresa familiar es aquella cuyo control económico y de gobierno está ejercido por los miembros de una o varias familias y buscan como objetivo, la sucesión generacional.
Y es importante destacar, como característica relevante de la empresa familiar, la preocupación por los aspectos económicos y de funcionamiento propios del modelo y, las circunstancias emocionales producto de las relaciones humanas de la familia involucrada.
De ahí, la importancia de una correcta gestión y de una justa separación de roles y funciones, así como de acuerdos (protocolo) que establezcan, orienten y delimiten funciones y responsabilidades.
Emprender una empresa familiar ¿sí o no?
Para tomar una decisión de este tipo es importante conocer en qué estado se encuen-tran aspectos que son base fundamental para poder construir luego relaciones laborales y profesionales exitosas.
Es necesario que la familia tome el tiempo necesario y evalúe conscientemente lo siguiente:
- El compromiso, unión y confianza, que conforman los cimientos que fortalecen el difícil proceso del emprendimiento.
- Identidad y sentido de pertenencia familiar que impulsarán la empresa.
- Comunicación fluida y flexibilidad que garanticen espacios de toma de decisiones futuros.
- Pensamiento a largo plazo, visión y definición estratégica que alinee a los miembros de la familia.
Ya tengo una pequeña empresa familiar, y no sé si tendrá futuro
Las empresas familiares pequeñas se enfrentan a difíciles retos y toma de decisiones; saber cómo crecer, el manejo de la sucesión, la formación para las siguientes generaciones, etc.
En este sentido quiero concluir esta articulo con algunas acciones que deben tomarse en consideración si la empresa desea ser competitiva y mantenerse en el tiempo:
- Desarrollar la cultura de valores, esto hace posible el mantenimiento de la confianza, la ética del negocio y el control con estrategias fuertes y consolidadas.
- Lograr una dirección única, flexible y organizada, que permita liderazgo, transmisión de seguridad y confianza.
- Establecer un acuerdo de funcionamiento, lo que se llama el protocolo familiar, sobre todos los temas claves: reparto de beneficios, en qué condiciones pueden los miembros de la familia trabajar en la empresa, etc.
- Alcanzar integridad, fluidez comunicacional y relaciones positivas con los trabajadores de la empresa que no sean miembros de la familia.
- Poner en valor el desempeño y rendimiento para el ascenso y la toma de cargo; organización efectiva y productiva.
- Tener estrategias de diversificación e innovación dinámicas, pero también prudentes.
Como mensaje final dejo esta frase que me encanta:
“Una gran familia crea una gran empresa, una gran empresa crea una gran familia”. Gildo Zegna
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