
Hay grandes diferencias entre las aplicaciones móviles y las aplicaciones web. Para empezar, una aplicación móvil es como un programa informático que se puede descargar e instalar en tu móvil, a través de las principales tiendas de apps: Google Play para Android; y la App Store, para sistema iOS. En cambio, una aplicación web son aquellas páginas web que tienen el tamaño y la resolución de las pantallas de los dispositivos móviles: las tablets y los smartphones
El acceso es diferente, una app móvil debe descargarse en el dispositivo (Smartphone o Tablet). Cuando esté instalada habrá un acceso directo en el dispositivo móvil para acceder a la app. Se necesita Internet para descargar la app, aunque luego se puede utilizar sin Internet. Hoy en día hay apps de móvil para casi todo: como por ejemplo, para hacer la compra o una app de trading en materias primas. La aplicación web siempre necesita conexión a Internet, pues es como una web adaptada a móviles y tablets. En cambio, no necesita estar instalada en el dispositivo. Pero tienen algo en común: también hay aplicaciones web para casi todo, como para aprender economía.
Se han creado con diferente tecnología, aunque con el desarrollo de la tecnología ambas se realizan a través de lenguajes de programación como Javascript. Eso sí, algunas aplicaciones móviles siguen utilizando las tecnologías de sus fabricantes. Las aplicaciones web suelen optar por tecnologías tradicionales: HTML 5, CSS3 y Javascript. Un ejemplo, son las ecommerce, que aunque cada vez se desarrollan más, hay que estar atentos para no cometer errores en su construcción.
Los costes son más elevados para las apps para móvil, pues necesitan dos desarrollos por separado: uno para iOS y otro para Android. Por este mismo motivo los costes de su mantenimiento también son más altos. Si la app móvil se crea solo para un sistema, por ejemplo, iOS, solo estará disponible en la App Store y sólo podrá instalarse en dispositivos con sistema iOS. Para que esa misma app móvil se pueda utilizar en dispositivos para sistema Android, habrá que desarrollar la versión Android para que así se pueda descargar en la Play Store.
En cambio, en las aplicaciones web solo se necesita una base de código o proyecto software. Al crear el proyecto web y alojarlo en los servidores, cualquier dispositivo con Internet y navegador web podrá ver el contenido de la app web. Por lo que es mucho más barata.
Eso sí, a pesar de esta diferencia de precios, hecha la ley, hecha la trampa: hay tecnologías, como la React Native y Angular, que permiten crear apps móviles que puedan utilizarse en todos los dispositivos, sin tener que hacer dos versiones de la app, una para iOS y otra para Android. Se espera que en los próximos años aparezcan nuevas tecnologías que hagan que las diferencias entre app web y app móvil sean menos que las actuales.

