Fin del verano, vuelta al trabajo, se viene la planificación empresarial
“Retomar las actividades en nuestra empresa, comienza con realizar una buena Planificación”
Acaba el verano, mes de septiembre y pronto estaremos en el último trimestre del año 2019. Tiempo de hacer las cosas que hasta ahora no se han hecho, de llevar a cabo las acciones propuestas que no se han logrado, y de planificar cómo comenzará y se desarrollará el 2020.
Hay muchas interpretaciones, por cierto, para este 2020; la numerología lo define como el año del número 4, que representa esfuerzo, dedicación, trabajo ininterrumpido y de la voluntad de crear e innovar.
También será un año bisiesto que comienza un miércoles y el anno Dómini o de la designación de la Era Cristiana, año de Juegos Olímpicos de Tokio además del primero de la próxima década y el año de la Rata, de acuerdo con el horóscopo chino.
En fin, desde el punto de vista que se quiera ver, es un año que promete cambios, dinamismo, y en donde el trabajo en equipo, las relaciones humanas, y la consecución de objetivos de forma consciente, son las bases para enfrentarnos con buen pie a este.
Planificar, el arte de construir la ruta a seguir
Libros y documentación sobre Procesos de Planificación hay muchos, por tanto, no intento por aquí dar una orientación académica, solo busco sensibilizar sobre las oportunidades que brinda llevar a cabo el proceso en los tiempos correctos y con las dinámicas acertadas.
Como he comentado otras veces, si estas iniciando o quieres iniciar un negocio, si deseas hacer crecer y consolidar tu empresa, debes tener un plan estratégico que recoja de forma correcta los objetivos, acciones y metas que se necesitan alcanzar.
¿Por qué?
• Este documento es la brújula que guía la senda empresarial, su construcción se deriva de un proceso de lluvias de ideas (brainstorming) que impulsa la creación, innovación y por ende la versatilidad del negocio; es el punto de encuentro donde está todo lo que se debe hacer y saber.
• Para un negocio en marcha, es una herramienta de unión, acuerdos, y de involucramiento de los trabajadores, es un mecanismo de sensibilización para todos los miembros y una forma explícita de toma de decisiones.
Si tomamos de referencia Sun Tzu, en su libro El Arte de la Guerra, (lectura obligada), podríamos describir muchísimas cosas en torno a la utilidad de la estrategia y la planificación, pero colocaré aquí los aspectos más relevantes que, desde mi punto de vista, nos enseña y ayuda a comprender porque planificar, es el arte de construir la ruta a seguir. Al estar basado en el taoísmo, refuerza la naturalidad, la simplicidad y la espontaneidad en las acciones y en el pensamiento. Dejo a continuación algunas ideas:
• La victoria se logra antes, incluso, de la batalla.
• Comprender correctamente la naturaleza del conflicto, ayuda a analizar y evaluar mejores propuestas resolutivas.
• Hay que alcanzar objetivos evitando la batalla, valiéndose de la estrategia.
• Conocerse a sí mismo y al entorno, lleva a ser exitosos.
• Y, por último, flexibilidad y adaptación para la confrontación y aprovechamiento de oportunidades.
Por tanto, finalizando, lo que se revela es que la planificación te permite anticipar cosas, preparar escenarios reactivos, ofensivos y poder encarar el cambio junto a las dinámicas empresariales con formas distintas, diferenciadas y poniendo en valor la ventaja competitiva y comparativa que se tenga.
Desde mi punto de vista, el planificar es parte integral de la vida personal y empresarial, te permite madurar, crecer y expandir.
¿Y para ti? ¿De qué lado del pensamiento estas?





















