
El Gobierno de Murcia cerró el pasado junio con un déficit público de 400 millones de euros, el 1,23% del producto interior bruto regional, cuando el límite fijado para todo el año 2019 es el 0,3 por ciento.
El de Murcia es el tercer peor dato de España por comunidades tras el de Extremadura y Navarra, y superior al registrado el año pasado por esas fechas, de 319 millones de diferencia negativa entre ingresos y gastos, el 1,02 por ciento del PIB murciano, según el Ministerio de Hacienda.
Según el Gobierno murciano, el déficit sería del 0,66% si el Ejecutivo central hubiera librado los 234 millones pendientes de entregas a cuenta y el anticipo de la liquidación del sistema de financiación autonómica, que sí se recibió en 2018 y solo se ha abonado en 2019 a las comunidades balear y valenciana, que rebajan así su déficit.
Por el contrario, la mejora de la recaudación tributaria, sobre todo del IRPF, y el efecto de la liquidación autonómica de 2017 han contribuido a reducir el déficit del Estado un 20,9% en los siete primeros meses del año, hasta situarlo en 13.922 millones de euros, un 1,11% del PIB.
El Ministerio de Hacienda ha publicado este martes los datos de ejecución presupuestaria del Estado hasta julio y del conjunto de las administraciones públicas hasta junio, con la excepción de los ayuntamientos, cuyos datos aún no se conocen.
En el primer semestre, el déficit público alcanzó los 26.272 millones (un 2,09% del PIB) incluyendo las ayudas a la banca, un 17,6% más que en el mismo periodo de 2018, un repunte que Hacienda basa en el efecto comparativo de la fecha de entrada en vigor de la subida de las pensiones y el salario de los empleados públicos.
Es decir, los datos de déficit público de junio computan el gasto de las mejoras retributivas de 2019 (que se aplican desde enero) pero no las de 2018 (que empezaron a abonarse en julio), lo que distorsiona la comparación, un efecto que "se irá suavizando" en los próximos meses, según Hacienda.
Por comunidades autónomas , Euskadi cerró junio con un superávit de 267 millones de euros, lo que supone el 0,35 % de su PIB y es la única comunidad autónoma que presenta cifras en positivo.
El resto de autonomías tuvo déficit en junio y los más abultados en cifras absolutas se dieron en Cataluña, con 1.724 millones -aunque lo ha reducido en 212 millones en comparación con hace un año-; Comunidad Valenciana, que lo ha incrementado en 610 millones hasta llegar a 1.276; Andalucía, con 945, es decir 175 menos, y Madrid, con 900 (-127).
El términos relativos el mayor déficit es el de Extremadura ya que sus 273 millones suponen el 1,35 % del PIB de esa comunidad; seguida de Navarra, donde el déficit fue de 267 millones al cierre de junio, es decir el 1,25 % de su PIB, y Murcia.
De manera global las autonomías tenían a fin de junio un déficit de 7.938 millones, 741 más que el año anterior, lo que supone un 0,63 % del PIB, frente al 0,60 % del mismo mes de 2018.
En conjunto el déficit del Estado se situó en los siete primeros meses del año en 13.922 millones de euros, una cifra un 20,9 % inferior a la del mismo periodo de 2018 y equivalente al 1,11 % del PIB.
Según los datos publicados este martes por el Ministerio de Hacienda, el aumento de los ingresos registrado entre enero y julio -un 5 %, hasta 114.835 millones- fue superior al de los gastos -un 1,4 %, hasta 128.757 millones-.
En términos primarios -es decir, sin tener en cuenta los intereses de la deuda- el Estado se anotó un superávit de 1.051 millones (0,08 % del PIB), frente al déficit de 2.127 millones (0,18 % del PIB) del mismo periodo del pasado año.

