
La adicción todavía no es aceptada por la mayoría de la sociedad como la enfermedad mental que es, aunque fue reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud ya el siglo pasado.
1. Adicción: enfermedad mental con tratamiento
2. Comorbilidad con otras enfermedades mentales
3. Terapias para superar la adicción
4. Abordaje terapéutico
Adicción: enfermedad mental con tratamiento
La adicción cambia la estructura del cerebro, interrumpiendo la normalidad en la neurotransmisión y los circuitos de recompensa. Cambia la jerarquía de necesidades y deseos sustituyéndolos por otras prioridades: el consumo de drogas. Instituto Castelao es una entidad de sanidad privada especializada en el tratamiento de adicciones a sustancias psicoactivas. El consumo de sustancias psicoactivas modifica la estructura cerebral y la relación de las neuronas entre sí. La enfermedad es crónica, pero existe tratamiento de recuperación para superarla.
El adicto sigue un patrón de conductas y comportamientos generalizado: impulsividad, baja tolerancia al “no”, prepotencia, soberbia, manipulación, engaño, falta de autocontrol… Todos estos elementos se trabajan en el proceso del tratamiento de recuperación con un enfoque cognitivo conductual. Entre los centros de desintoxicación en Murcia se encuentra Instituto Castelao, que ayuda a adictos y a sus familiares a entender la enfermedad y trabajan sobre ella para recomponer el sistema familiar e intrapersonal.
Comorbilidad con otras enfermedades mentales
El desarrollo de la adicción coincide en repetidas ocasiones con otros trastornos mentales. Algunas investigaciones sugieren la concurrencia de trastornos debido a:
1. El consumo abusivo de drogas puede provocar los síntomas de otra enfermedad mental. Como esquizofrenia, bipolaridad, trastorno límite de la personalidad, etc.
2. Los trastornos mentales pueden conducir al abuso de drogas, probablemente como “automedicación”.
3. Superposición de vulnerabilidades genéticas. Hay factores genéticos que pueden predisponer a una persona a ser susceptible a desarrollar adicción y otros trastornos mentales.
4. La participación de regiones cerebrales similares. Zonas del cerebro relacionadas con la gratificación y el estrés quedan afectados por el consumo de drogas y pueden presentar anomalías.
Muchas personas adictas son diagnosticadas de otros trastornos mentales. Por ejemplo, los toxicómanos tienen más probabilidad de sufrir trastornos en sus estados de ánimo y en sus niveles de ansiedad que la población en general.
Terapias para superar la adicción
Nadie elige ser adicto. Los factores sociales ponen en contacto a la persona con distintas sustancias psicoactivas, pero los factores determinantes de la vulnerabilidad a la adicción son individuales; siendo el origen una disfunción neuronal.
El tratamiento con más evidencia empírica es el tratamiento grupal, eficacia que se multiplica cuando las terapias las coordinan terapeutas adictos recuperados y debidamente formados en la materia. Está demostrado que los adictos se recuperan entre ellos, mediante la identificación y el efecto espejo, entre unos y otros se ayudan para superar la enfermedad.
Puede decirse que el tratamiento de recuperación se divide en varias fases:
1. Desintoxicación: tratamiento farmacológico y seguimiento médico para evitar el síndrome de abstinencia al dejar de consumir droga.
2. Deshabituación: Identificar hábitos y actitudes alterados por la adicción y sustituirlos por conductas que mejoran la calidad de vida del paciente y por ende de su entorno.
3. Rehabilitación: Asistir a terapias cognitivo-conductuales y de crecimiento interior para recuperar las habilidades sociales perdidas o no desarrolladas debido al consumo de drogas.
4. Reinserción: Preparación a la vuelta al entorno familiar y social progresivamente, mediante seguimiento terapéutico.
Abordaje terapéutico
El tratamiento de recuperación es integral, abarcando todos los ámbitos de la vida del paciente afectados por la enfermedad. En el abordaje terapéutico se realizan actividades de distinta índole: talleres psicoeducativos, manualidades, lectura, actividad física y terapias.
El adicto suele llegar al centro con percepción del daño causado, llenos de juicios negativos sobre sus actos realizados como enfermos, que normalmente implica recibir el rechazo de sus familiares y/o allegados, lo que dificulta la intervención. Es labor del terapeuta identificar anomalías del discurso del adicto debidas a sus mecanismos de autoengaño. La técnica utilizada en estos casos es la confrontación: se define de forma exagerada para reformular su experiencia, para que el paciente identifique el autoengaño y empiece a cambiar. La importancia de que los terapeutas sean adictos recuperados reside en que solo así pueden entender a la perfección lo que piensa y siente el enfermo, ya que ellos tienen la misma condición.

